Es la Glass-Steagall o JP Morgan: Tu eliges

29 de octubre de 2013

29 de octubre de 2013 – En un artículo que publicó el diario Wall Street Journal el lunes 28, el ex abogado de la Comisión de Valores y Cambios, Edward Siedle, analizó una de las maneras en las que un proceso penal contra JP Morgan Chase podría derrumbar a todo el sistema financiero. "Se dice que los reguladores bancarios le han advertido a los fiscales federales que un proceso penal en contra de JPMorgan Chase podría llevar a que se revise su autorización para operar como banco", escribió Siedle. Señala que si se hubiese un proceso penal exitoso contra JP Morgan, de acuerdo a la Sección 9 de la Ley de Compañía de Inversión de 1949, entonces JP Morgan ya no podría gestionar sus $1.4 billones de dólares en los 142 fondos mutuales registrados esa ley. La Sección 9, titulada "Inelegibilidad de ciertas personas y suscriptores afiliados", especifica que una persona condenada por un delito grave o delito menor relacionado al manejo de valores o de fondos mutuales, es inelegible para fungir como asesor de inversiones en un fondo mutual, a menos que el gobierno le conceda una excepción a esa disposición, lo cual puede hacer.

Un día antes, el editor de finanzas del Wall Street Journal, Francesco Guerrero, había regurgitado las amenazas de Wall Street de que si el gobierno de Obama se rehusaba simplemente a proporcionar los fondos al pobrecito del viejo JP Morgan Chase para pagar la parte de compensación del arreglo que está haciendo con el Departamento de Justicia por $13 mil millones de dólares por sus delitos de fraudes hipotecarios, eso por sí mismo podría tener implicaciones "sistémicas".

El razonamiento de JP Morgan es más o menos este: Todos esos fraudes hipotecarios fueron cometidos por el banco Washington Mutual [la lavandería de narcodólares que quebró en 2008] antes de que JP Morgan lo comprara en 2008, así que por lo tanto, JP Morgan si es elegible para recibir los $1,200 millones de dólares de los $2,700 millones que la Corporación Federal de Seguros a los Depósitos (FDIC) tiene asignados para los acreedores de Washington Mutual cuando quebró. "Los inversionistas, banqueros y abogados están observando el proceso muy de cerca", escribe Guerrero, porque si el gobierno de Estados Unidos no le transfiere dinero de los contribuyentes para pagar la parte de la compensación en el 'arreglo' de $13,000 millones que negocia con JPMorgan, ¿quién va a querer comprar bancos quebrados en el futuro, cuando el gobierno se los solicite? (Si Obama no les da el dinero "voluntariamente", ellos pretenden demandar a la FDIC para conseguirlo).

Esas "amenazas" le funcionaron muy bien en 2012 al HSBC, la joya de la corona del narcotráfico británico por siglos y que sigue operando libremente en Estados Unidos, a pesar de que los agarraron con las manos en la masa lavando más de $15 mil millones de los carteles de la droga hacia Estados Unidos (para no mencionar los fondos de Al-Qaeda que también lavaban), bajo la doctrina declarada del Fiscal General de Obama, Eric Holder, que sostiene que los llamados bancos sistémicos son "demasiado grandes para meter a la cárcel".

¿Van a aceptar los ciudadanos estadounidenses que se utilice el dinero de los contribuyentes para pagar los crímenes de JP Morgan, cuando todo lo que se necesita para parar este nuevo delito es restaurar la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt? Bajo la ley Glass-Steagall, las "amenazas" de Wall Street desaparecen, junto con Wall Street. Nadie más excepto Wall Street sufrirá de la desaparición de esas empresas criminales que se llaman JP Morgan Chase o HSBC.

La publicación American Banker informó el lunes 28 que en un Simposio sobre reglamentación bancaria que se realizó el año pasado, los banqueros "salieron listos para dar la pelea" contra nuevas reglas y los reguladores pidieron "reformas aún más drásticas (es decir, el regreso a la ley Glass-Steagall)", en el simposio de este año que se realizó la semana pasada, la presidente de HSBC para las operaciones en Estados Unidos, Irene Dorner, le dijo a los banqueros que deberían aceptar las normas y reglamentos actuales; con estas si se puede vivir. Wall Street sabe que nuevas reglas quiere decir Glass-Steagall, y eso no lo van a tolerar. El American Banker informa que la delincuente Dorner de HSBC gasta "cada vez más cantidades de tiempo en Washington para discutir... principalmente sobre las nuevas normas y reglamentos con las autoridades".