A la vez que mata, el Obamacare enriquece salvajemente a los conglomerados aseguradores, como es su intención

5 de octubre de 2013

5 de octubre de 2013 — Bajo la "Ley de Cuidados Asequibles" de Obama se les va a NEGAR cualquier apoyo para su atención médica a dos terceras partes de los negros pobres y las madres solteras en Estados Unidos y más de la mitad de los trabajadores con bajos salarios sin seguro médico, a la vez que se les va a aumentar drásticamente el costo de la cobertura disponible. Un análisis del New York Times con información del censo muestra que los 26 estados que decidieron no ampliar el Medicaid (el servicio público de atención médica a los pobres e indigentes) —una decisión que se le deja a los estados bajo el Obamacare— comprenden a la mitad de la población de la nación, pero al 68% de los pobres, negros no asegurados y madres solteras, que no serán elegibles para recibir cobertura bajo este esquema criminal.

El estudio calcula que ocho millones de estadounidenses son "pobres, no asegurados e inelegibles para recibir ayuda".

El estudio ni siquiera contabilizó la enorme cantidad de población inmigrante indocumentada.

No es ninguna sorpresa que los ganadores en el juego del Obamacare son las grandes compañías aseguradoras de Wall Street. Esto es inherente a la naturaleza fascista (corporativa) del plan, que une a los carteles de seguros médicos con el gobierno, en una campaña para recortarle los servicios de salud a los "comensales inútiles" de la población, los sectores que normalmente se atienden bajo el Medicare (el servicio público de atención médica a los mayores de 65 años) y el Medicaid, y que se verán recortados drásticamente.

Robert Lenzner de la revista Forbes informó el 1 de octubre que "el valor del índice de seguros de salud de S&P ganó 43% solo este año. CIGNA está un 63% arriba; Wellpoint 47%; y United Healthcare 28%. Desde que se aprobó el Obamacare en el 2010, los valores de las acciones de estas grandes compañías se han elevado ¡entre 200% y 300%!

United Healthcare, la aseguradora más grande, con cerca de 70 millones de asegurados, reportó el verano pasado que el año pasado fue particularmente fuerte para ellos, con un ingreso neto de $5,100 millones, un 11% arriba en comparación con el año anterior; algo similar ocurrió con las otras, incluso antes de la bonanza resultante del plan corporativista de forzar a todos los estadounidenses a comprar sus pólizas infladas, empezando el 1 de octubre.

United Healthcare, se debe recordar, tiene como su principal ejecutivo a Simon Stevens, quien era el asesor sobre política de salud de Tony Blair y el arquitecto de NICE (National Institute for Health and Clinical Excellence) en 1999, la "reforma" al Servicio Nacional de Salud británico que le impuso triaje y genocidio a la población británica al negarle selectivamente tratamientos de drogas contra el cáncer, cirugías, diálisis renal y otros tratamientos. Este fue el modelo para crear el IPAB (Independent Payment Advisory Board) en la ley de Obama (que se conoce como los "páneles de la muerte" porque son los que decidirán que tipo de tratamiento se pude dar de acuerdo a su costo-beneficio), que es ahora la ley de la tierra con el Obamacare. Parece que el genocidio puede ser lucrativo.