Se calienta la pelea por la Glass-Steagall en toda Europa

8 de noviembre de 2013

 

8 de noviembre de 2013 — En artículos de periódicos, en las calles, en los órganos de gobierno local, el fermento y la pelea en torno a la cuestión de instrumentar una regulación bancaria al estilo de la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt, se extiende por todo el continente europeo. Al igual que en Estados Unidos, el ímpetu detrás de esa movilización lo da el papel destacado del movimiento de LaRouche.

*  A fines de octubre se introdujo en el parlamento de Islandia una resolución bancaria tipo Glass-Steagall.

*  En el momento en que el gobierno belga está a punto de presenter una reforma bancaria, tres asociaciones (Réseau Financement Alternatif, FairFin y Collectif Roosevelt.be) lanzaron una campaña para recabar apoyo a favor de una estricta separación entre la banca de depósitos y la banca de inversión, en la línea de la ley Glass-Steagall original. La iniciativa, que tiene la meta de juntar 100,000 firmas rápidamente, es parte de una campaña a nivel europeo que lanzó el grupo Finance Watch, una ONG opuesta a los bancos con sede en Bruselas.

La campaña de firmas, a la que se puede acceder en el portal www.scinderlesbanques.be, insta al gobierno a "adopte una ley que separe totalmente las actividades bancarias, que imponga una separación legal entre las actividades de especulación financiera por un lado y los depósitos bancarios por el otro. Esta separación, de la misma forma que la Ley Glass-Steagall, demostró su eficacia durante más de 50 años en Estados Unidos. Permitirá que las actividades de depósito y crédito sean más seguras y estén desconectadas de las actividades del mercado financiero. Los contribuyentes ya no serán responsables, ni directa ni indirectamente, por el riesgo de esas actividades del mercado".

*  El Concejo Regional de Lombardía, en Italia, podría ser el tercer consejo regional italiano que apruebe una moción a favor de la separación bancaria. Lombardía es la principal región industrial de Italia, con una economía mayor a la de Austria y un PIB per cápita mayor que el de Francia y Alemania.

La moción la introdujo el 31 de octubre el grupo "Maroni Presidente" (una corriente electoral que apoya al secretario general del partido Lega Nord, Roberto Maroni, quien es presidente de Lombardía). El autor de la propuesta, el concejal Antonio Saggese, presentó el texto en una conferencia de prensa. El grupo solicitó un procedimiento de urgencia para discutir y votar por el proyecto, lo que cual se les negó. De este modo, el voto tendrá que esperar algunas semanas.

Dos días antes, el pertido Izquierda Unida (SU, por sus siglas en italiano) de San Marino introdujo un proyecto de ley a favor de la Glass-Steagall en el parlamento de esta pequeña república en la península italiana. La dirigente de SU, Francesca Michelotti, secretaria de Estado para la Educación, presentó el proyecto a los medios informativos y señaló que "es una propuesta que está ganando terreno en varias naciones europeas y también en Estados Unidos... debido a la crisis global". Explicó que el SU piensa que la crisis se debe, entre otras cosas, a que "los sistemas nacionales que intervienen para rescatar a sus sistemas bancarios, le quitan recursos al desarrollo y al estado de bienestar". El partido de oposición propone un instrumento en defensa de los depositantes y en particular de los fondos de pensión.

*  En Italia y en Suiza hay un animado debate en la prensa en torno a la cuestión de la Glass-Steagall. El 5 de noviembre aparecieron tres artículos cuando menos, que promovían la separación bancaria, firmados por los economistas Giulio Sapelli, Alfonso Tuor, y Walter Wittmann. Sapelli es profesor de historia económica en la Universidad de Milán; Tuor es columnista del diario Ticino News, y Wittmann es profesor emérito de la Universidad de Friburgo.

*  En la convención nacional del Comité de Acción de Cristianos y Social Demócratas (ACUS) el 2 de noviembre pasado en Viena, el recién reelecto presidente, doctor Matthias B. Lauer, declaró: "En especial en momentos de crisis financiera prolongada, de una escalada en la política de recortes al presupuesto público en la Unión Europea, y de una brecha mayor a todos los niveles entre los pobres y los ricos, se requiere una crítica estructural de la economía antisocial... Se debe poner fin a la dependencia de la política con el sector financiero. La ACUS hace un llamado a favor de la implementación de un sistema de auténtica separación bancaria y de una prohibición a la especulación".