Los rescates de Obama a las aseguradoras de Wall Street

8 de noviembre de 2013

6 de noviembre de 2013 — Si les gustó el paquete del TARP con el que se hizo el primer rescate bancario y después los subsiguientes rescates internos con las Emisiones Cuantitativas (EC) 1, 2, 3 y 4, y luego la expectativa de los rescates internos (al estilo Chipre) a los bancos con el Título II de la ley Dodd-Frank, van a quedar encantados con lo que el Obamacare va a hacer por la subdivisión de Wall Street conocida como las más grandes compañías de seguros para la salud de Estados Unidos.

La revista Forbes del 31 de octubre publica un artículo de Avik Roy [1] en donde se documenta que el gobierno de Obama sabía desde el 2010 que unos 93 millones de estadounidenses iban a perder sus pólizas de seguros bajo el Obamacare (o sea, la llamada ACA, por el nombre oficial de la ley de Obama dizque de salud) y las iban a tener que reemplazar en la mayoría de los casos por otras más caras. Esto es a lo que Obama se refiere constantemente como "mejores pólizas", que por supuesto que lo son, pero para las compañías de seguros.

Revisando algunas de las cifras que proporciona Forbes nos da un cuadro general de quienes actualmente están asegurados y los que se espera que pierdan sus póliza actuales.

Categoría Total asegurados % que pierden Total pólizas perdidas
Grandes Empleadores 109,000,000 45% 49,000,000
Pequeños empleadores 47,000,000 66% 31,000,000
Particulares 14,000,000 75% 10,000,000
Otros no en grupo 11,000,000 27% 3,000,000
Total 181,000,000 51% 93,000,000

A pesar de que es difícil definir el número exacto, los cálculos conservadores sugieren que alrededor de la mitad de los 25 millones que ahora tienen un seguro individual y otros seguros que son de grupos, van a calificar para subsidios gubernamentales, muchos alrededor de los $5,000 dólares por póliza. Eso, junto con los 30 millones de inscritos por primera vez que se esperan con el Obamacare, muchos de los cuales también van a recibir subsidios, le van a garantizar un flujo en el rango de los $130 mil millones al año a las compañías aseguradoras, directamente del gobierno federal —o sea, un rescate directo a las gigantes aseguradoras de servicios médicos, directamente del dinero de los contribuyentes. Parte de estos subsidios se supone que se va a pagar con los aproximadamente $55 mil millones al año de "ahorros" en costos (es decir, reducción de los pagos a Medicare, el servicio gubernamental de atención médica a los mayores de edad, entre otros recortes) que el Obamacare ya está implementando.

En otras palabras, la subdivisión de las compañías de seguros médicos de Wall Street se van a llenar los bolsillos con lo que se ahorra el gobierno por negarle los servicios médicos que requiere tu abuela. Hitler estaría orgulloso.

Un segundo grupo que va ir a rescatar a las aseguradoras es el de los que no califican para recibir los subsidios, ya sea porque tienen una póliza personal y tienen un ingreso cuatro veces mayor al nivel de pobreza, o porque tienen póliza de grupo que proporciona el empleador. Pero la mayoría de estas personas tendrá que pagar el aumento en las primas de las pólizas de Obamacare de sus bolsillos. Esto les va aportar un ingreso adicional en el rango de los $150 mil millones de dólares adicionales a las aseguradoras buitre de Wall Street, una especie de rescate interno (al estilo Chipre, donde rescataron a los bancos con los ahorros de los depositantes) para las compañías de seguros, con fondos sacados directamente de las cuentas de ahorro de la gente, y de sus niveles de vida.

La primera estimación de LaRouchePAC es que el Obamacare significa de $280 a $300 mil millones de dólares al año en dinero "caído del cielo" para las gigantes compañías de seguros médicos, que son totalmente parte integral de los buitres financieros de Wall Street. Esa cantidad es comparable a la que aportan otros, como el informe de la firma de consultores PricewaterhouseCoopers que publicó en un informe de 2012, la cual dice alegremente: "Para la industria de seguros, las nuevas pólizas ligadas al Estado representan una gran oportunidad de negocios, estimado en unos $205 mil millones de dólares al año en primas para 2021".

De la misma manera que la política de rescates financieros en general, tanto los rescates externos con dinero de los contribuyentes como los internos, con dinero de los ahorristas, lo que sostiene todo esto es el desmantelamiento de las capacidades económicas físicas y de los servicios de atención médica, lo cual se traduce en millones de vidas que serán recortadas y eliminadas, simple y sencillamente, que es a lo que le llaman "ahorros" en el régimen económico nazi que está en vigor ya.