El acuerdo de 'primer paso' con Irán y las reacciones iniciales

26 de noviembre de 2013

26 de noviembre de 2013 — Entre los detalles presentados por el secretario de Estado de EU, John Kerry, el domingo en la mañana en las voluminosas entrevistas que concedió para anunciar el acuerdo de Obama, y la extensa ficha informativa dada a conocer por la Casa Blanca sobre el acuerdo P5+1 e Irán, sobresalen las siguientes realidades fundamentales:

1. Aunque en el acuerdo no existe una declaración que hable sobre el derecho al enriquecimiento nuclear de Irán, como lo ha destacado constantemente el gobierno, a través de todo el documento se reconoce el derecho de facto de Irán a continuar con su proceso de enriquecimiento al 3.5%

Además, tanto Kerry como Obama establecieron explícitamente el derecho de Irán al desarrollo pacífico de la energía nuclear.

2. Tanto Obama como Kerry también dejaron en claro que si hubiera fracasado Estados Unidos en lograr este acuerdo con Irán, incluyendo la relajación mínima de las sanciones, esto hubiera llevado a la destrucción del "régimen de sanciones", es decir, el acuerdo internacional para mantener presión sobre Irán. Esta es una referencia indirecta a las presiones de Rusia, China y otras instancias internacionales que apoyan las sanciones de la ONU pero que exigen una solución pacífica a la crisis.

3. Las condiciones establecidas para Irán, que resultarán en la eliminación de las reservas de Irán de uranio enriquecido al 20% en un periodo de seis meses, son excesivamente rigurosas, incluyendo inspecciones diarias sin precedentes en las instalaciones Natanz y Fordow.

4. Aunque el acuerdo rompe el punto muerto, es claramente, como se ha anunciado, solo un 'primer paso' hacia su resolución.

Reacciones

Un resumen internacional de las reacciones iniciales muestran que son positivas en general, entre ellas las declaraciones de aprobación de, naturalmente, Putin y los chinos; el Secretario del Exterior británico en la Haya ("bueno para el mundo entero"); los Emiratos Árabes Unidos, Iraq y Siria; India y la Agencia Internacional de Energía Atómica.

En Estados Unidos, el Consejo Nacional Iraní-Americano, cuyos representantes estuvieron presentes en Ginebra, se mostraron entusiasmados con el acuerdo, calificándolo de "más que un acuerdo nuclear", "monumental" y un importante rompimiento de las sanciones en medicinas, partes para aviación y apoyo en pagos de matrículas estudiantiles.

La oposición principal y más ruidosa proviene por supuesto de Netanyahu, quien sostuvo una reunión de gabinete el domingo, y lo atacó porque pone al mundo en "mayor peligro". Hasta ahora, no ha habido ningún pronunciamiento oficial de Arabia Saudita o de los principales opositores de Irán en el Golfo Pérsico.

En Estados Unidos, los servicios de cables informan que un grupo de 15 senadores, encabezados por los demócratas Cardin y Menéndez, y los republicanos Corker y Cornyn, están preparando acciones para contrarrestar el acuerdo. El senador Saxby Chambliss, al hablar en This Week de ABC, se mostró parte de la oposición vehemente aunque declaró que parece probable que el acuerdo, que se va a llevar a cabo por un acto ejecutivo presidencial, va a funcionar durante seis meses, ya que no necesita ser atendido por el Congreso.

La senadora Dianne Feinstein, por otro lado, salió hoy declarando que el acuerdo es "un gigantesco paso adelante".