Hacia el estallido de las nuevas burbujas bancarias

30 de noviembre de 2013

30 de noviembre de 2013 — Los $3.5 billones de dólares que le ha inyectado la Reserva Federal a los bancos que tienen riesgo sistémicos ($1.4 billones todavía contabilizados como exceso de reservas por los grandes bancos europeos, $1.1 billones por los seis grandes bancos de EU) no solo están sirviendo para rescatar masas de valores tóxicos sino que en los últimos 18 meses han creado nuevas burbujas de deudas bancarias, que se están acumulando hacia un estallido.

El pasado jueves 28 de noviembre, tanto el Wall Street Journal como la columna 'DealBook' del New York Times informan sobre la bursatilización y los paquetes que hacen con los "préstamos empresariales apalancados" para convertirlos en obligaciones de deuda colateralizada (CLO, por siglas en inglés) y derivados con "CLO sintéticos". Estos préstamos apalancados son más o menos el equivalente, en términos de las empresas pequeñas y medianas, a los préstamos hipotecarios de alto riesgo de la década pasada. Los préstamos de alto rendimiento subyacentes están estrechamente relacionados con los bonos chatarra (esa burbuja que se ha triplicado desde principios del 2012 a la fecha, a $180 mil millones), pero los están aceptando compañías cuyo crédito (todavía) no está dañado pero que tienen una carga de deuda demasiado alta.

'DealBook' reporta un caso en detalle, de una compañía media de Estados Unidos que tiene préstamos que son ocho veces sus ingresos anuales, sin contratos sobre sus bonos (requerimientos de pagos programados) a una tasa variable de más de un 8%, con tendencia al alza, donde los préstamos se van al Deutschebank que los empaqueta para su bursatilización. El volumen de CLO emitidos por entes similares al Deutschebank con estos préstamos apalancados, se ha cuadruplicado en dos años, a $80 mil millones. El Wall Street Journal describe el muy rápido crecimiento de los fondos mutualistas especializados en comprar estos préstamos bursatilizados y derivados (con frecuencia escondidos o disfrazados de los inversionistas de los fondos)

Una presentación de la Reserva Federal en una conferencia en Washington la semana pasada (por el gobernador de la Reserva, Daniel Tarullo) mostró que el nuevo equivalente en bienes raíces a esto, conocido como "REIT' hipotecario", constituye una burbuja que también se ha cuadruplicado en menos de dos años, a $400 mil millones en deuda bursatilizada. Una presentación del FMI en la misma conferencia mostró que el papel del sector "bancario a la sombra" no regulado en el financiamiento de estos REIT hipotecarios, ha saltado de 12% a 45% en el mismo período de tiempo. El director del FMI que estaba presentando esto estaba lo suficientemente preocupado como para sostener una discusión seria sobre la Glass-Steagall y dejar su información de contacto para continuar hablando después.

Otra burbuja con un crecimiento explosivo son los "préstamos automotrices de alto riesgo" en EU, también bursatilizados por los bancos y los bancos de inversiones. Los préstamos para autos a compradores con puntaje de crédito en el rango de los 650 puntos o menos ha tenido un salto brusco hasta constituir el 27% del volumen total de deuda por préstamos para auto de unos $1.1 billones. Las tasas de interés son significativamente más elevadas que los otros préstamos; los términos son más largos (con frecuencia seis o siete años); los préstamos son regulados por una Comisión Federal de Comercio relativamente inerte. Y los bancos están bursatilizando alrededor de la mitad de casi $300 mil millones en préstamos automotrices de alto riesgo.