Descarada intervención occidental en Ucrania para acicatear las manifestaciones a favor de la UE

3 de diciembre de 2013

3 de diciembre de 2013 — Miles de manifestantes inundaron la tarde del domingo la Plaza de la Independencia (Maidan Nezalezhnesti) en Kiev y la avenida central, Kreshchatyk, a pesar de una orden judicial que prohibió las manifestaciones públicas hasta el fin de la Navidad, el 7 de enero. Los cálculos sobre los manifestantes, que ahora se llaman los 'Euromaidan', van desde los 100,000 hasta una cifra difundida ampliamente de 700,000; testigos presenciales informan que Kreshchatyk de 1.2 kilómetros de largo estaba totalmente rebosante. La multitud, que exigía asociarse a la Unión Europea (UE), y que ahora exigen la renuncia del Presidente Yanukovych y del gobierno, iba desde estudiantes universitarios que parecía ser el estrato dominante en las primeras manifestaciones de la semana pasada, hasta radicales enmascarados que atacaron a la policía con bombas molotov y, en cierto momento, intentaron atacar el edificio administrativo de la Presidencia con una excavadora. La policía antimotines que había tenido enfrentamientos con los manifestantes cuando intentaron desalojar la plaza a las 4 de la mañana del domingo, se replegaron en la tarde cuanto empezaron a llegar los manifestantes.

Los manifestantes se apoderaron y siguen controlando el edificio de la Municipalidad de Kiev, que el líder de la oposición Arseni Yatsenyuk del Partido Batkivshchya declaró va a convertirse ahora en los "cuarteles generales revolucionarios".

En violación flagrante del protocolo diplomático, los embajadores de varios países miembros de la UE, entre ellos de Lituania, Polonia y Holanda, marcharon hombro a hombro con los manifestantes ucranianos. El ex presidente polaco Leszek Kwasniewski, se unió a los manifestantes en Kiev, y declaró que "aquí vemos un enorme apoyo a la idea de la integración con el euro, algo que sería imposible organizar en cualquier otra parte de Europa!". Kwasniewski le dijo al periódico ucraniano Zerkalo Nedeli (ZN) que "no podemos dejar sola a la sociedad ucraniana en esta situación; tenemos que ayudar a los estudiantes y las ONGs". El embajador británico también apoyó a los manifestantes y atacó al gobierno por su "deplorable violencia intimidatoria".

En verdad, se calcula que hay 2,200 ONG (Organizaciones No Gubernamentales) financiadas por Estados Unidos y la Unión Europea, que operan ahora en Ucrania, algunas de las cuales actúan como canales de apoyo para la rápida organización de estas protestas. En diciembre del 2004, las ONG de las redes de George Soros, Gene Sharp, Oxford Univesity y Proyecto Democracia fueron claves en la organización de la Revolución Naranja que derrocó la primera elección de Yanukovych como Presidente.

Hoy el imperio británico y sus agentes internacionales están apopléjicos ante la perspectiva de que se produzca un cambio estratégico global provocado por el reciente rechazo de Ucrania a pertenecer a la UE, y se están desplegando para pararlo a toda costa.

El embajador estadounidense Geoffrey Pyatt, un diplomático de carrera que apenas en julio fue asignado por el gobierno de Obama a Kiev, ha estado vociferando bastante públicamente la importancia de que Ucrania se una a la UE. El el diario Zerkalo Nedeli informó el 20 de noviembre que en una conferencia de prensa en Dnepropetrovks, Pyatt dijo: "Si el gobierno ucraniano procede a firmar este acuerdo con la UE, estoy seguro de que Estados Unidos lo va a apoyar firmemente". El 29 de noviembre, incluso después de que el gobierno ucraniano había parado las negociaciones con la UE, Pyatt le dio una entrevista al ZN donde dijo: "Estoy 100% seguro de que el Acuerdo de Asociación con la UE se va a firmar al final de cuentas porque está en el mejor interés de Ucrania y refleja las aspiraciones de la mayoría de la población ucraniana" mintió Pyatt. "Esta es una de esas cosas que más me sorprendió en lo que he visto en la Euromaidan. Esto no es solo una manifestación política, sino que es una explosión de sentimientos populares [sic] sobre la dirección futura de Ucrania. El gobierno de Estados Unidos apoya totalmente este proceso".