Puerto Rico al borde del incumplimiento; Londres y Wall Street dicen: 'mátenlos a todos'

4 de diciembre de 2013

3 de diciembre de 2013 — La Mancomunidad de Puerto Rico, un territorio de Estados Unidos, está al borde del incumplimiento, con $70 mil millones de dólares en deuda, que los chupasangre de Wall Street dicen deben de pagar, imponiendo una austeridad brutal sobre la población empobrecida de la isla. Como comenta nerviosamente el 1 de diciembre el Washington Post [1] un incumplimiento de Puerto Rico "sería mucho más perturbador que la reciente declaración de bancarrota de Detroit en julio".

Está claro que solo la aprobación de la ley Glass-Steagall puede hacerle frente a la crisis en Puerto Rico. Como Pedro Pierluisi (demócrata), el representante de la isla ante el Congreso, sin derecho a voto, le dijo al Post [1], "algunas personas pudieran decir 'esta [crisis] es su problema'. Pero Puerto Rico es parte de Estados Unidos; este problema es de ustedes. No es que simplemente lo puedan ignorar".

Como la mayoría de los estados de EU, Puerto Rico no puede presentar una declaración de quiebra. En el caso de quiebra, su constitución le ofrece garantía a los tenedores de bonos en el sentido de que ellos van a recibir sus pagos antes que los pensionados y los trabajadores del sector público, como se está discutiendo para Detroit. Actualmente el gobierno enfrenta $37 mil millones en obligaciones pensionarias sin fondos. Como un reflejo de la mentalidad asesina de Wall Street y Londres, el Economist de Londres gruño el 26 de octubre [2] que la ley federal de salario mínimo de Puerto Rico "crea un fuerte desincentivo para contratar". Y se queja de que "los pagos inflados de prestaciones, por ejemplo por incapacidad, desalientan el trabajo".

La isla está en una profunda recesión, y ya perdió 54,000 residentes (1.5% de su población) entre el 2010 y el 2012; a partir del 2006, la población se ha reducido en 138,000 habitantes a solo 3.7 millones. Ahora está pasando por el peor éxodo masivo desde los 1950, en la medida en que las grandes corporaciones de EU que anteriormente empleaban una parte significativa de la población en empleos especialmente de labor intensiva, se han relocalizado hacia otros países en donde los costos laborales son aún más bajos que en Puerto Rico, como en Haití, Centroamérica, Asia. etc.

A partir de 1996, el número de empleos en las fábricas de Puerto Rico ha declinado de los 160,000 a 75,000. El desempleo no tiene freno: solo un poco más del 41% de los residentes en edad de trabajar tienen empleo o están buscando empleo. Una tercera parte de la población depende de cupones para alimentos, y los residentes de la isla tienen el doble de probabilidad de recibir prestaciones por incapacidad del Seguro Social que los habitantes del continente. Los negocios más "exitosos" de la isla son ahora las casas de empeño y las operaciones de préstamos por títulos de propiedad, que le ofrecen préstamos a la gente a cambio de que pongan como garantía los títulos de sus carros.

Frente a este telón de fondo, la única forma en que Puerto Rico ha podido financiar sus operaciones diarias ha sido pidiendo prestado, informa el Post. Desde el 2000 a la fecha se ha triplicado la emisión de bonos del gobierno más los que flotan las corporaciones públicas. Debido a sus altos rendimientos y exenciones de impuestos federales, estatales y locales, los bonos de Puerto Rico están en manos de tres de los cuatro fondos mutualistas de bonos municipales. En enero pasado, las agencias calificadoras le bajaron la calificación a los bonos de la isla a solo un grado por encima del grado chatarra.