El artículo "Una mezcla mortal en Bengasi" del New York Times: un intento de encubrimiento que culpa sin querer a Obama

6 de enero de 2014

6 de enero de 2014 — El artículo escrito por David Kikpatrick y publicado en el New York Times del 28 de diciembre pasado, titulado "Una mezcla mortal en Bengasi", se ha venido denunciando ampliamente como un encubrimiento del gobierno de Obama. Y en verdad el artículo es un encubrimiento en varios niveles: 1) el artículo argumenta falsamente que no existen evidencias de que al-Qaeda u otros grupos terroristas internacionales hayan tenido alguna participación en el asalto; 2) el artículo también alega falsamente, como lo afirmara inicialmente Susan Rice y otros funcionarios del gobierno, que el ataque a la misión y el anexo de la CIA fue "instigado en gran parte por el odio al video hecho en Estados Unidos denigrando al Islam". En este contexto el artículo deja por fuera el video que subió el líder de al-Qaeda, Ayman al Zawahiri, justo antes de Bengasi, en donde hace un llamado a vengarse contra Estados Unidos por el asesinado de Abu Yahah al Libi con avión robot en Paquistán y el hecho de que su hermano mayor, Abdal Wahhab Mohammad Qaid, es un miembro dirigente del Grupo Combatiente Islámico Libio (GCIL) en Libia; 3) el artículo no se refiere al asunto del tráfico de armas de Bengasi a Siria, autorizado por Obama, que involucraba a la Brigada 17 de Febrero; y 4) el artículo tampoco informa sobre el financiamiento del ataque a Bengasi por parte de Arabia Saudita.

Habiendo dicho esto, el artículo irónicamente confirma lo que ha venido documentando desde hace mucho LaRouchePAC y la revista EIR, en el sentido de que la gente que atacó la misión estadounidense y el anexo de la CIA en Bengasi el 11 de septiembre del 2012, fueron las milicias con las que se alió Obama en su guerra ilegal para derrocar el gobierno de Gadafi. Como dice Kirkpatrick: Estados Unidos "en última instancia perdió a su embajador en un ataque que involucró tanto a abiertos opositores de Occidente como a combatientes pertenecientes a las milicias que los americanos habían hecho sus aliados".

Lo que no dice es que el núcleo de las fuerzas con las que se alió Obama era el GCIL encabezado por Abdelhakim Belhadj. Los líderes del GCIL combatieron junto a al-Qaeda en Afganistán. Se mudaron a Sudán con Osama bin Laden. El GCIL también se fusionó oficialmente con al-Qaeda el 3 de noviembre del 2007.

Al no identificar al GCIL como un afiliado de al-Qaeda, Kirkpatrick miente que "Bengasi no estuvo infiltrado por al-Qaeda".

Así que, la distinción entre milicias locales con las que se alió Obama en Libia y el núcleo de al-Qaeda que supuestamente no estuvo involucrado, es una mentira, perpetrada en la realidad por al-Qaeda con el propósito de camuflar su presencia.

El artículo se enfoca en Abu Khattala, como el supuesto cabecilla del ataque a la misión y alega que "no se le conoce afiliación a grupos terroristas". Al mismo tiempo dice que "estaba firmemente metido en las redes de las milicias en Bengasi".

El artículo alega que él fue el que asesinó al general Abdal Fatah Yunis el 28 de julio del 2011, jefe del ala militar del Consejo de Transición Nacional, pero uno de los subalternos de Yunis sostuvo en ese entonces que los asesinos formaban parte de la Brigada 17 de Febrero. El asesinato de Yunis le abrió el camino a Belhadj para que emergiera como el comandante del Consejo Militar de Trípoli. Desde esa posición él era el responsable de la seguridad de todas las embajadas extranjeras.

Como lo ha documentado LaRouchePAC y la EIR, [1] la Brigada 17 de Febrero, que fue contratada para proteger la misión estadounidense, fue fundada por el emir del GCIL Belhadj, quien era también el vínculo del embajador Chris Stevens con la oposición. Todas las milicias con diferentes nombres en Bengasi operan bajo el paraguas del GCIL.

Por ejemplo, Sufian bin Qumu, el líder de Ansar al-Sharia, con sede en Derna, ha sido identificado como miembro del GCIL y de al-Qaeda. Ex prisionero de Guantánamo que recibía estipendios mensuales de uno de los financiadores del ataque original del 11 de septiembre del 2001, es conocido por haber entrenado a combatientes yihadistas para que derrocaran a Gadafi a partir de abril del 2011. Y sin embargo Kirkpatrick insiste en que "parece que ni el señor Qumu ni nadie más en Derna tuvieron un papel significativo en el ataque a la misión estadounidense". Esto a pesar del hecho de que Ansar al-Sharia inicialmente se adjudicó la responsabilidad del ataque. ¿Desde cuando "parece que" se presenta como evidencia?

Kirkpatrick también destaca que una de las personas que fue parte de la coartada de Abu Khattala fue Wisam bin Hamid, el dirigente de Escudo Libio, quien la primavera pasada (2013) dijo que había decidido convertir al señor Abu Khattala en una especie de juez local de bienes raíces. Bin Hamid dijo: "El es bueno en esto. Es una persona sincera. La gente lo respeta".

Pero ¿quien es el protector de Abu Khattala, Wisan bin Hamid? La Biblioteca del Congreso de EU publicó un informe en agosto del 2011 en donde se dice que posiblemente Wisan bin Hamid es el líder de al-Qaeda en Libia y que patrocinó en marzo del 2012 una manifestación en Sirte a la que asistió como invitado de honor el líder de al-Qaeda en el Maghreb, Mokhtar Bel Mokhtar. Bin Hamid participó también en una concentración en Bengasi con otras milicias el 7 y 8 de junio del 2012. La Biblioteca del Congreso reporta que estas milicias "probablemente conforman el grueso de las redes de al-Qaeda en Libia".

Kirkpatrick informa: "La única conexión de inteligencia de al-Qaeda al ataque fue la llamada telefónica interceptada esa noche de un participante en la primera ola de ataques a un amigo en otro país africano, quien tiene ligas con miembros de al-Qaeda". No dice sin embargo que la llamada fue a Mokhtar Bel Mokhtar, quien organizó después, el 13 de enero del 2013, un ataque terrorista en contra del campo gasífero en Argelia.

La otra evidencia que presenta Kirkpatrick, que confirma que el ataque a la misión y al anexo por parte de los aliados de Obama fue un trabajo interno y externo, es el hecho de que, según sus palabras, "los lideres de las milicias libias que pudieron haber intervenido para ayudarle a los americanos se lavaron las manos del ataque".

Específicamente cita a Abdul Salam Bargathi, quien estaba en el cuarto de operaciones conjuntas de las milicias en los cuarteles generales de la Brigada 17 de Febrero cuando se produjo el ataque. Bargathi indicó que le dijo a los guardias de la Brigada 17 de Febrero que estaban en la misión: "No disparen. Solo váyanse del lugar". Bergathi también confesó que los dirigentes de Ansa al-Shariah se le unieron en el cuarto de operaciones un poco después de que empezó el ataque".

Imaginen esto: La milicia que atacó la misión está en el cuarto de operaciones conjuntas con la milicia contratada para defender la misión. ¿Cómo es que se puede llegar a ninguna otra conclusión, que no sea que esto fue una operación conjunta?

Por lo tanto, como lo han mantenido LaRouchePAC y la EIR, la Brigada 17 de Febrero fundada por Belhadj, que fue contratada para proteger la misión, trabajaba directamente con Ansar al-Sharia, que fue la encargada del ataque. Lo que Kirkpatrick no informa es que Ansar al-Sharia recibió financiamiento del Ministerio de la Defensa de Libia a través de la Brigada 17 de Febrero, tanto antes como después del 11 de septiembre del 2012

Por lo tanto, como se afirmó al principio, aunque la intención del artículo de Kirkpatrick es un encubrimiento diseñado para proteger a Obama, la realidad es que la evidencia que presenta sin querer, confirma que Obama cometió traición al aliarse con el Grupo Combatiente Islámico Libio, afiliado a al-Qaeda en una guerra ilegal por derrocar a Gadafi y después fueron los aliados a al-Qaeda de Obama en Libia los que mataron a nuestro embajador y otros tres estadounidenses.