Kesha Rogers emitió "una resolución de año nuevo": pregunta qué podemos hacer juntos para liberar al hombre

7 de enero de 2014

7 de enero de 2014 – Kesha Rogers, demócrata larouchista, candidata por la postulación demócrata al Senado por el estado de Texas, emitió la siguiente "Resolución de Año Nuevo" el pasado 31 de diciembre de 2013.

El mundo está cambiando dramáticamente, y espero que hayan estado poniendo atención a ello. Es difícil no ser optimista sobre el poderoso cambio que está sucediendo en la dinámica global en todo el continente euroasiático. Desde Ucrania hasta el Océano Pacífico, se está formando una nueva alianza de cooperación, utilizando los mismos métodos americanos que nosotros hemos abandonado recientemente, desde las muertes de los Presidentes John F. Kennedy y Franklin D. Roosevelt. Para el nuevo año 2014, tenemos que proponernos, como estadounidenses, a volver a nuestros principios singularmente americanos de crecimiento, progreso y colaboración entre naciones soberanas, y aplastar de una vez por todas al sistema imperial monetarista del Wall Street quebrado y del Londres imperial.

Al rechazar el plan de la Unión Europea para hacer de Ucrania otro exportador de materias primas baratas, y en vez de eso orientarse hacia Rusia y China en búsqueda de la cooperación en manufacturas de alta calidad, bienes acabados de alta tecnología, petroquímica, corredores de transporte, y nuevas áreas de investigación científica, Ucrania más bien decidió rechazar que su nación fuera invadida por el imperio transatlántico que destruye los Estados nacionales. El cambio hacia el progreso creativo, y lejos de la guerra perpetua y la reducción de la población, se está extendiendo por todo el mundo. Como lo señala en un escrito reciente el economista Lyndon LaRouche: "La propuesta actual de Rusia representa el restablecimiento de la soberanía regional en la cooperación económica, equivalente a la perspectiva actualizada hacia el mismo sistema político económico de cooperación, que se alcanzó entre el Presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt y los aliados". Se están frustrando los planes malthusianos de la emperatriz de Londres y sus lacayos en la alianza angloamericana. Esto renovó un desafío bastante antiguo a la integridad moral de los ciudadanos de Estados Unidos y de Europa Occidental, como lo escribió el economista Henry C. Carey en 1851:

"Dos sistemas se presentan ante el mundo: Uno mira hacia el pauperismo, la ignorancia, la despoblación y la barbarie; el otro a aumentar la riqueza, la comodidad, la inteligencia, la combinación de acciones y la civilización. Uno mira hacia la guerra universal; el otro hacia la paz universal. Uno es el sistema inglés; al otro con orgullo podemos llamarle el sistema americano, porque éste es el único que haya concebido la tendencia de elevar la condición y la igualdad del hombre en el mundo al mismo tiempo".

Nuestro Sistema Americano está formado por la gente de nuestra nación, gobernándonos de acuerdo a los principios universales establecidos en nuestra Declaración de Independencia y en el Preámbulo de nuestra Constitución; en tanto que el sistema imperial inglés está hecho de un añejo puñado de oligarcas financieros genocidas que solo pueden sobornar, intimidar y corromper para imponer su control. En tanto que los métodos del Sistema Americano se extienden hacia el oeste desde las naciones del Pacífico, hacia Europa, y los ciudadanos desarrollan el entendimiento moral y el valor político para apoyarse los unos a los otros, el sistema imperial se encuentra superado en número y aventajado. Esto crea una peligrosa condición para una guerra termonuclear, puesto que algunos de estos oligarcas están tan locos que prefieren arriesgarse haciendo explotar al mundo antes que perder su poder. Pero esto también nos crea una oportunidad, como patriotas de nuestras naciones y de la humanidad, para aceptar la colaboración que nos ofrece Eurasia, y construir la salida de esta tumba que cavaron para nosotros. Debemos derrocar a la maldad de su posición de poder, y se deben restaurar de nuevo las verdades ancestrales en el templo de nuestra civilización.

El Presidente Franklin Roosevelt, declaró en un discurso público en agosto de 1944, luego de regresar de un recorrido por nuestras defensas en el Pacífico: "Con el fin de la amenaza japonesa, pronto, esperamos, hay una perspectiva excelente para una paz permanente en toda la zona del Pacífico. Además es natural y apropiado", continuó diciendo, "que pensemos en el futuro económico y comercial. Es lógico que debamos anticipar un gran intercambio comercial entre nuestras costas y las de Siberia y China".

La visión del Presidente Rossevelt para después de la guerra era la de establecer las bases para un sistema mundial que eliminaría las guerras, para configurar el mundo de la posguerra en torno a la creación de nuevos Estados nacionales en el mundo en desarrollo que surgirían de la destrucción de los viejos imperios coloniales. Tal y como le dijo a Churchill, según cuenta Elliot Roosevelt en su libro As I saw it:

"Esos acuerdos comerciales de los imperios son un caso ilustrativo. Es debido a ellos que la población de India y África, de todas las colonias del Cercano y del Lejano Oriente, continúan tan atrasados; creo firmemente que si vamos a llegar a una paz estable, eso debe incluir el desarrollo de los países atrasados. De los pueblos atrasados. ¿Cómo se puede lograr esto? No se puede lograr, obviamente, con métodos del siglo 18... Esa política que saca riqueza en forma de materias primas de un país colonial, pero que no le entrega nada a cambio a la población de ese país en consideración. Los métodos del siglo 20 incluyen llevar a esas naciones industrias. Los métodos del siglo 20 incluyen aumentar la riqueza de una población al incrementar su nivel de vida, educándolos, llevándoles instalaciones sanitarias, asegurándose que reciban algo a cambio por la riqueza cruda de su comunidad".

También el Presidente Kennedy reconoció el papel fundamental de la cooperación en la economía física para liberar a los pueblos del mundo de la garra de los métodos coloniales. En repetidas ocasiones exigió que aplicásemos una política nacional y de relaciones exteriores para preparar a la gente a ayudarse los unos a los otros, y elevar los niveles de vida por medio de la cooperación en nuevas tecnologías. De sus tantos discursos sobre este tema, quizás el que más se recuerda es el de su discurso de toma de posesión:

"A los pueblos en las chozas y aldeas de todo el globo que luchan por liberarse de las cadenas de la miseria en masa, les prometemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para ayudarlos a ayudarse a sí mismos, por el tiempo que sea necesario. No porque los comunistas quizás lo estén haciendo, no porque busquemos sus votos, sino porque es lo correcto. Si una sociedad libre no puede ayudar a tantos que están en la pobreza, no podrá salvar a los pocos que son ricos.

"Ahora los clarines vuelven a llamarnos, no para empuñar las armas, aunque sí las necesitamos; no es un llamado para entrar en combate, aunque estamos siendo acosados; sino que es un llamado para sobrellevar la carga de una larga lucha al crepúsculo, 'regocijándonos en la esperanza, fuertes en la tribulación'. Una lucha contra los enemigos comunes de la humanidad: la tiranía, la pobreza, la enfermedad y la guerra misma. ¿Podremos forjar una gran alianza global contra estos enemigos, de Norte a Sur y de Este a Oeste, que garantice una vida más fructífera para toda la humanidad? ¿Se unirán a este histórico esfuerzo?

"Entonces mis compatriotas estadounidenses: no preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregunta qué puedes hacer tú por tu país. Conciudadanos del mundo: no pregunten qué hará Estados Unidos por ustedes, sino qué podemos hacer juntos por la libertad del hombre".

Este clamor por la libertad y el progreso está vivo y resuena en la nueva Unión Aduanera económica, que ahora se extiende por toda Eurasia. Es a nuestra cuenta y riesgo si lo ignoramos o rechazamos. Resolvamos hacer de este nuevo año 2014, un año en el que finalmente alcanzaremos la meta de libertad para la civilización, para aplastar los viejos métodos coloniales de Wall Street y del imperio británico, y abracemos nuestra perspectiva de progreso humano que ahora se adopta a través del Océano Pacífico.