Sergey Glazyev escribe sobre Ucrania: la amenaza de guerra y la alternativa

3 de enero de 2014

3 de enero de 2014 — El destacado economista ruso, Sergey Glazyev, antiguo amigo de Lyndon LaRouche y ahora asesor del Presidente de Rusia sobre asuntos de integración económica regional, tiene un extenso artículo muy esclarecedor sobre la crisis de Ucrania en la edición del 31 de diciembre de 2013 de la revista The National Interest [1], revista en la que escribe a menudo el connotado ex funcionario de inteligencia Paul Pillar. (Vale la pena leer el artículo de seis páginas en inglés completo para quien esté interesado en información sobre el tema que no se ha dado a conocer en otras fuentes occidentales).

El artículo cubre todos los ángulos políticos y económicos de la situación en torno a Ucrania y hace el paralelo entre las alternativas de paz o guerra mundial con la analogía de la Segunda Guerra Mundial. La alternativa que plantea son las negociaciones tripartitas que propone Ucrania y que Rusia acepta, pero que la Unión Europea (UE) rechaza.

Glazyev demuestra que el Acuerdo de Asociación con la UE hubiera puesto a Ucrania bajo la jurisdicción europea como colonia dependiente de manera unilateral, obligada a las directivas de la Comisión Europea, dentro de la cual no tendría ninguna voz. Los bienes ucranianos saldrían de su Mercado interno con una pérdida anual de unos $2,000 millones de dólares. La deuda externa hubiese crecido, se hubiese devaluado su moneda, la inflación se hubiese ido a la estratósfera y en consecuencia, hubiesen caído los niveles de vida. En cambio con "el ingreso de Ucrania a la Unión Aduanera Euroasiática y Espacio Económico Común, se proyecta un aumento en el PIB de 3 a 9 por ciento; bajo el Acuerdo de Asociación se proyecta que el PIB caería entre 2 y 3 por ciento".

En diversas ocasiones señala que "la integración euroatlántica tiene pronunciadas connotaciones imperiales. El empleo de la fuerza militar para establecer órdenes en el Cercano y Medio Oriente, la organización de revoluciones en el espacio postsoviético y la expansión territorial a través de la incorporación de países otrora socialistas muestran el alcance para establecer una hegemonía geopolítica... es fácil ver que el verdadero significado del acuerdo es arrancar a Ucrania de Rusia y aislarla del proceso de integración económica euroasiática... Debemos admitir que el proyecto de Asociación Oriental de la UE es en su naturaleza antirruso y va en gran detrimento del establecimiento de relaciones de buena vecindad y de estabilidad en Europa".

Entre otras cosas, Glazyev revela que entre las "galletas" que estuvo repartiendo la Secretaria de Estado Asistente de Estados Unidos, Victoria Nuland, cuando marchó con los manifestantes ucranianos en Kiev, también le planteó chantajes abiertos a los empresarios ucranianos:

"La visita a Kiev de la Secretaria de Estado Asistente Victoria Nuland fue un momento clave. Esta visita estuvo acompañada de los llamados que se hicieron en el Congreso para imponer sanciones en contra de funcionarios ucranianos y empresarios desleales a Washington. Ella tuvo reuniones confidenciales con los más influyentes de ellos, amenazándoles de que serían incluidos en una lista de personas sancionadas para no poder entrar a Estados Unidos y a otros Estados miembros de la OTAN y sus cuentas y propiedades serían incautadas. Este chantaje se transmitió al tiempo que se realizaba la tan promovida distribución de comida a los sufridos seguidores de la integración al euro, y al mismo tiempo que se acusaba a Rusia de presionar rudamente a Ucrania".

Glazyev, quien escribió este artículo a título personal y no como vocero del gobierno ruso, concluye lo siguiente:

"Quinto, debemos combinar esfuerzos de la UE y de la Unión Aduanera en el marco de la Comunidad Económica Euroasiática para optimizar el comercio y la cooperación económica con Ucrania.

"Esta propuesta, presentada recientemente por el Primer Ministro Azarov de Ucrania, tiene un potencial excelente para mejorar el comercio y las relaciones económicas y políticas en Europa. Como sabemos, Rusia y el UE no han podido establecer un diálogo constructivo desde que expiró el Acuerdo sobre Asociación y Cooperación hace algunos años. Esto se debe principalmente a las tensiones políticas causadas por la Asociación Oriental que es antirrusa. El Presidente Putin apoyó la propuesta de Azarov, la cual fue rechazada luego por los delirantes políticos lituanos y por algunos funcionarios europeos. Por fortuna, el período de esos funcionarios está por terminar y es posible de que esto traiga también el fin de la esquizofrenia de [la Plaza] Maidan, que envenena el ambiente de cooperación en todo Europa.

"Si continúa el chantaje sobre la élite ucraniana, también va a seguir la intervención de los políticos y agentes secretos de los países de la OTAN en los asuntos internos de Ucrania. Esto puede hacer que el conflicto rebase los límites de la Plaza Maidan en Kiev para abarcar a toda Ucrania, lo cual va a enredar a Rusia y a la UE en eso, y va a gravar más las relaciones entre todas las partes. La escalada de este conflicto conducirá inevitablemente a Ucrania a dividirse, lo cual arrojaría a toda la región de Europa oriental a una espiral de inestabilidad y de tensión política. En el contexto de que siga la crisis económica global, esto tendría consecuencias severas para las relaciones comerciales entre la Unión Aduanera, Ucrania y la UE, lo cual acarrearía sin duda pérdidas. Es posible que los entendidos políticos estadounidenses estén manipulando deliberadamente a los políticos y oligarcas ucranianos que dependen de ellos, sin embargo la realización de dicho plan dañaría a los propios Estados Unidos porque debilitaría más aún a la Unión Europea, el principal aliado de Estados Unidos en el mundo postsoviético.

"La realización de pláticas trilaterales entre Ucrania, la Unión Europea y Rusia juntos es el mejor resultado posible del estancamiento actual. Si la UE desestima esta propuesta sería contraproducente y reflejaría la intromisión de la Comisión Europea actual, así como la desproporcionadamente enorme ambición de los políticos polacos y lituanos de tratar de enredar a la UE en sus aventuras contra Rusia que obedecen a viejos complejos de inferioridad de sus países. Es hora de parar la creciente zona de conflicto en torno a la Unión Europea, el cual todavía está pagando por las guerras de los Balcanes después de la desintegración de Yugoslavia. El interés de Rusia descansa en una Unión Europea estable y fuerte, dado que es el principal socio comercial del país. La tentación de Ucrania, que ha sido y es un centro histórico y espiritual del mundo ruso, donde Kiev es la madre de todas las ciudades rusas, podría terminar en una catástrofe para la Unión Europea, como ya se ha explorado en los intentos anteriores por integrar por la fuerza a Rusia en Europa".