Audiencia en la Junta del Senado sobre narcóticos: fracasó la campaña antidrogas en Afganistán.

17 de enero de 2014

Audiencia en la Junta del Senado sobre narcóticos: fracasó la campaña antidrogas en Afganistán. Trabajemos con Rusia e Irán para parar el auge de la heroína

17 de enero de 2014 — La audiencia sobre el narcotráfico en Afganistán, que realizó el 15 de enero la Junta de Control de Narcóticos del Senado de EU, que presiden conjuntamente la senadora Diane Feinstein (demócrata por California), y el senador Grassley (republicano de Iowa), presentó declaraciones y testimonios fulminantes sobre el auge histórico de producción de heroína que está ocurriendo bajo las narices de la costosa presencia de 13 años de la OTAN en el país.

La senadora Feinstein abrió con la propuesta de que Estados Unidos trabaje con Rusia e Irán para hacerle frente al problema. Feinstein le hizo recomendaciones de la junta a los testigos, siendo el primero "internacionalizar la campaña antidrogas". Rusia tiene una gran población adicta y es el principal mercado de los opiáceos traficados desde Afganistán, así que "Estados Unidos y Rusia pudieran y debieran, trabajar juntas para combatir este comercio de drogas... Irán sufre un gran impacto; tengo entendido que han sido asesinados miles de Guardias Fronterizas iraníes tratando de salvaguardar la frontera iraní. Podemos tener muchas áreas de desacuerdo con Irán, pero existe un área en la que estamos de acuerdo y esa área es el combate al narcotráfico". Su segundo punto fue usar como modelo el proyecto Helmand Food Zone, que combina la erradicación de la cosecha de amapola con cultivos alternativos a la vez que también crea manufacturas.

Los primeros tres testigos, el Subsecretario de Estado sobre Asuntos Antinarcóticos Internacionales, Brownstein, el Jefe de Operaciones de la Administración de Control de Drogas (DEA por siglas en inglés) James Capra y una directora de la oficina de la Subsecretaria Adjunta sobre Antinarcotráfico y Amenazas Globales de la Secretaria de la Defensa, Erin Logan, presentaron todos reseñas normales por escrito de sus actividades dentro de Afganistán. La señora Logan, después de describir el trabajo de las fuerzas armadas de EU y de la DEA para crear unidades antinarcotráfico e inteligencia en Afganistán y los planes para construir ahora un centro antinarcotráfico en Bahrain, reconoció esencialmente que algo está mal en Afganistán. Describió el nuevo centro como instalaciones de "acercamiento" y le dio su beneplácito a la propuesta de colaboración con Rusia, aunque pidió "cautela", lamentándose de que "con frecuencia los rusos no han estado dispuesto más que a hablar sobre las drogas provenientes de Afganistán, pero, podemos continuar trabajando con ellos".

Después John Sopko, el Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR) nombrado por el Congreso, le puso fin a la verborrea burocrática, afirmando que todo lo que se estaba discutiendo ya ha fracasado en la realidad en los dos últimos años. Dijo que los últimos documentos del Pentágono, "Informe 1230", documentan que está aumentando la producción de drogas, están aumentando las ganancias del dinero del narcotráfico, y se están contrayendo las incautaciones de drogas, se ha reducido en un 71% la incautación de los precursores químicos para la producción de heroína, etc. Durante su viaje reciente, nadie en la embajada de EU o la OTAN-ISAF le pudo explicar como es que, a pesar de las "estrategias" ninguno de los esfuerzos antidrogas existentes y menguantes pudieron parar la explosión de heroína.

En respuesta a una pregunta del senador Grassley sobre la legalización de las drogas, James Capra de la DEA rompió su perfil y pidió disculpas por emocionarse cuando dijo: He trabajado con la DEA por 27 años, tengo 6 hijos, he servido a mi país desde que tenía 18 años, y les tengo que decir, el seguir este camino de la legalización es "insensato e irresponsable". El impacto de largo plazo nos espanta, el tratamiento para las personas... Donde quiera que se ha intentado este experimento ha fracasado, en cualquier lugar del mundo. Esta mal; en 10 años nos van a estar tocando la puerta con las consecuencias. En la Conferencia Internacional sobre Control de Drogas (IDEC) en Moscú este verano, con personas que trabajan en la planificación y operaciones de aplicación de la ley de 100 naciones distintas, casi todos preguntaron, ¿por qué están haciendo esto? ¡No supe que responder! Me disculpé; es un experimento malo, muy malo. Nos va a costar en términos de criminalidad, y costos sociales y de salud.