La onda larga de la historia

21 de enero de 2014

21 de enero de 2014 — Este fin de semana Lyndon LaRouche enfatizó que se tiene que ubicar la amenaza actual de guerra termonuclear en la onda larga de la historia. Los acontecimientos dados a conocer, por ejemplo, de cómo en marzo del 2011 la OTAN le dio el control a Turquía del aeropuerto de Bengasi, la zona de vuelos restringidos en el este de Libia, y los canales marítimos de Bengasi a Creta, [1] se tienen que situar en el contexto de la perspectiva de la "Tormenta sobre Asia" [2] que LaRouche puso al descubierto en 1999. Ese plan fue llevada a cabo por Bush hijo, después de que Bill Clinton concluyera su segundo período como Presidente. Cuando los rusos aprobaron la resolución de la ONU en relación a Libia se vieron rebasados por el hecho de que no se dieron cuenta de que lo que estaba a punto de ocurrir en Libia, de lo cual formaban parte los hechos relacionados con Turquía y Bengasi señalados anteriormente, no son más que parte en realidad de una política global más amplia del imperio británico que los tiene a ellos de blanco. Afortunadamente, los rusos aprendieron su lección y junto con los chinos no cometieron el mismo error con respecto a Siria que era y es parte de la misma política de Tormenta sobre Asia del imperio británico.

Como lo ha destacado LaRouche insistentemente, la destitución de Bismarck en 1890 es clave para entender los siguientes más de 100 años de guerra. La derrota que infringió Lincoln al imperio británico en la Guerra Civil de EU, influyó en las políticas de Bismarck. Bismarck se convirtió en Ministro Presidente de Prusia en 1862, consolidando su posición en contra de la política imperial británica después del asesinato de Lincoln. Creó un bloque en Europa que incluía a Alemania y Rusia quienes resistieron las tretas de divide y vencerás de los británicos y se orientaron hacia las políticas del Sistema Americano de Lincoln, en oposición a las políticas del Sistema Británico. Precisamente debido a que los británicos vieron las políticas de Bismarck en estos términos, fue que decidieron sacarlo del poder. Su salida desencadenó no solo la Primera Guerra Mundial, sino guerras en el mundo que han continuado por más de cien años. Por lo tanto, la destitución de Bismarck fue el principio de una nueva guerra de los cien años, de lo cual todavía no hemos salido.

(Ver el documental de LarouchePAC), 1932 [3]

Hoy, la división fundamental en el mundo está dada por el conflicto entre el mundo trasatlántico, que bajo el yugo del imperio británico está comprometido tal cual Zeus con políticas de genocidio ambientalistas, y el mundo transpacífico que está luchando por políticas prometéicas del Sistema Americano de crecimiento económico. Los británicos están actuando hoy como actuó antes el imperio romano y el imperio veneciano, que crearon la Era de Tinieblas y la Guerra de los Cien Años en los siglos 14 y 15, antes de que la humanidad fuera rescatada por el Renacimiento creado por personas como Nicolás de Cusa. Durante estos cien años fue eliminada más de la mitad de la población de Europa.

Desde el asesinato de Lincoln y la destitución de Bismarck hemos estado en un proceso de guerra acompañado por breves periodo de paz que solo han preparado el camino para la siguiente ola de incluso más guerras. Por ejemplo, después de que destituyeron a Bismarck de su cargo en 1890, experimentamos guerras importantes dentro del contexto de los preparativos del imperio británico para lanzar la Primera Guerra Mundial. A esto se le siguieron más guerras que culminaron en la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces hemos estado sometidos a una guerra perpetua como preparación para una Tercera Guerra Mundial termonuclear. La única escapatoria a esta lógica es derrotar el imperio británico y liberar a Estados Unidos de su garra mortal.

¿Cómo se puede explicar la negativa del presidente de la Cámara de Representantes Boehner [4] y el exagente del FBI Mike Rogers a convocar la formación de una Comisión Selecta que investigue lo de Bengasi? Se tiene que ver el papel del imperio británico. Fue el imperio británico junto con su lacayo Prescott Bush los que rescataron a Hitler e hicieron posible el golpe de estado de los nazis. Los británicos respaldaron a Hitler, hasta que Churchill decidió que Hitler era una amenaza para el imperio británico y le dio marcha atrás a la política británica, solo para llevar a cabo las políticas fascistas del imperio británico una vez que Hitler fue derrotado y Roosevelt había muerto.

Vean las reflexiones del Cardenal Cushing sobre John F, Kennedy y el Papa Juan XXIII. Su misión fue la creación de un mundo de paz en un tiempo en donde el mayor peligro era una guerra termonuclear. Ese peligro es actualmente incluso mayor con el asesinato de John F. Kennedy, como lo ha destacado LaRouche.

¿Cómo opera el imperio británico? Una de las cosas que hace es llevar a cabo lanzar operaciones de difamación selectivas o asesinatos reales como fue el caso de Kennedy y muchos otros. Lo que planteó LaRouche el sábado 18 es que el mismo tipo de operaciones llevadas a cabo por el imperio británico en contra de Sharon cuando el amenazó con romper con su política bélica, fueron las que se utilizaron y todavía se utilizan en contra de LaRouche, quien obviamente representa una amenaza mayor para el imperio británico. Esto es lo que sucedió después de que LaRouche inició la SDI [5] (Iniciativa de Defensa Estratégica). Los británicos escogen su blanco. De la misma forma en que tenían que sacar a Bismarck de su cargo, así los británicos pusieron a LaRouche de blanco. Vean el proceso judicial desde el juicio en Boston a Alexandria. Vean las operaciones de los llamados católicos derechistas conectados con St. Catherine of Siena en el norte de Virginia en contra de LaRouche. ¿Son sus operaciones diferentes de las de los rabinos derechistas que se lanzaron contra Rabin y Sharon? Esta es la forma en como opera el imperio británico.

En relación a la defensa que hizo Obama el viernes del programa de espionaje anticonstitucional del NSA, LaRouche enfatizó que se ha violado tantas veces nuestra Constitución y por tantos períodos que aunque todavía existe la intención, efectivamente "se la llevó el viento". Por lo tanto, nuestro trabajo es el restablecimiento de la Constitución. Tomen uno o dos puntos pertinentes. Muestren como han violado la Constitución. Pero no paren ahí. Una vez que se abre la puerta con un caso sólido, hay que seguir adelante con el enjuiciamiento. No tomen hechos por separado sino un conjunto de hechos que fue lo que hizo Roosevelt cuando instituyó la Glass-Steagall.

Los tontos quienes ser tácticos, no estratégicos. La raíz del problema siempre es global no está localizado en las partes.