Boston Pilot, periódico de la Diócesis de Boston cubre Requiem de Mozart, en tributo del Instituto Schiller a Kennedy

25 de enero de 2014

25 de enero de 2014 — A continuación reproducimos la reseña que publicó el Boston Pilot sobre el concierto del Instituto Schiller, del Requiem de Mozart en tributo a John F. Kennedy , que se publicó el 24 de enero. El Boston Pilot es el periódico católico más antiguo de Estados Unidos y es el periódico de la Diócesis de Boston. En su sitio electrónico se puede ver una foto bella del evento. Enseguida el texto completo.

En la catedral se recuerda la misa de Requiem en Boston en honor a Kennedy

por Christopher S. Pineo

South End.- Cuando se interpretó en la Catedral de la Santa Cruz el Requiem de Mozart y la Misa Pontificia el 19 de enero de 1964 en memoria de John F. Kennedy, Boston conmemoraba de forma íntima, la muerte de uno de sus hijos favoritos.

El cardenal Richard Cushing presidió mientras Boston lloraba a su hijo desaparecido —en un evento menos conocido que el funeral de Estado del 25 de noviembre en la Catedral de San Mateo Apóstol en Washington — en una atmósfera íntima en donde el cardenal escoltó personalmente a Jaqueline Kennedy a la primera banca de la Catedral de la Santa Cruz.

El Instituto Schiller conmemoró el réquiem de hace exactamente 50 años, el 19 de enero, con una presentación del Réquiem de Mozart en Re menor en la catedral.

"Es urgente evocar de nuevo el espíritu divino de belleza en la composición de Mozart con el fin de recrear en nosotros el mundo mejor que Kennedy y Mozart representaban" dijo la presidenta y fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, antes de que iniciara el concierto.

Los organizadores dijeron que el Requiem de Wolfgang Amadeus Mozart transmitía el progreso cultural y económico que representaba el liderato de John F. Kennedy.

El concierto organizado por el Instituto Schiller fue ejecutado por un coro extenso del Instituto Schiller de 100 personas, más una orquesta y solistas.

Entre algunas piezas del concierto se hicieron pausas donde se presentaron grabaciones de discursos del Presidente Kennedy, en varios momentos distintos de su vida.

"Si en algunos momentos nuestros grandes artistas han sido críticos con nuestra sociedad, es debido a que su sensibilidad y su preocupación por la justicia, que es lo que debe motivar a cualquier artista verdadero, lo hace darse cuenta de que nuestra nación está muy por debajo de lo que es su verdadero potencial" dijo el Presidente en un discurso en la Universidad Amherst en octubre de 1963.

John Sigerson, director del concierto, dijo que con el concierto se esperaba que se extendiera la consciencia de la gente sobre la importancia de las artes en el sentido clásico, al recordarle a la gente los más altos estándares sociales, morales e innovadores, personificados en el liderato del Presidente Kennedy.

"Cualquier artista verdadero —como cualquier gran poeta verdadero— tiene que tener en su corazón el bienestar general no solo de su propio país, sino del mundo entero, y no solo el bienestar sino un compromiso con el mejoramiento de ese bienestar en el mundo entero. Yo creo que ese era también el compromiso de Kennedy. Yo creo que esa es la razón de por qué resuena junto con muchos de los grandes artistas de los tiempos" dijo.

"A lo que estamos comprometidos a hacer nosotros en el Instituto Schiller es elevar la música clásica por encima de un mero entretenimiento a algo que eleve el alma de cada individuo de la población estadounidense y de la población mundial" dijo Sigerson.

Después del concierto el ex alcalde de Boston y ex embajador ante el Vaticano, Ray Flynn, destacó la importancia de la Misa de Requiem original con el cardenal Cushing unos pocos meses después del asesinato del Presidente Kennedy, cuando Boston se unió para darle una despedida más íntima a uno de los suyos, después del funeral de Estado.

"Este fue un tributo como ningún otro, porque realmente se podía sentir que estamos en presencia de Kennedy y del legado de Kennedy y lo que el representó para Boston", dijo.