La única opción para evitar una guerra termonuclear: ¡Sacar a Obama!

22 de enero de 2014

22 de enero de 2014 — En discusiones con colegas ayer, Lyndon LaRouche continuó enfocándose en el peligro inminente de una guerra termonuclear, impulsado por la desesperación de la oligarquía angloholandesa que ha estado siguiendo una política de guerra perpetua por un siglo y medio, desde la época en que el Presidente Abraham Lincoln los derrotó en la guerra civil. Desde entonces —y en particular a partir de la salida del poder de Bismarck en Alemania— el imperio angloholandés ha mantenido control sobre el globo, promoviendo guerras constantes entre Estados nacionales. Cuando ha surgido la oposición a su política de guerras perpetuas, recurren al asesinato, como fue el caso de John F. Kennedy.

Ahora hemos llegado al punto en donde existe el peligro inminente del estallido de una guerra que puede escalar rápidamente hacia una guerra generalizada que casi con certeza se puede convertir en una guerra termonuclear de extinción de la humanidad. Es este peligro inminente de guerra general lo que ha estado motivando que ciertas fuerzas a nivel internacional converjan para tratar de parar la guerra. Ayer el ex comandante de la OTAN, almirante James Stavrides [1] unió su voz a las de Vladimir Putin, Sergei Lavrov, Robert Gates y el general Martin Dempsey. En entrevista con el periódico extraoficial de las fuerzas armadas de EU, Stars & Stripes, el almirante Stavrides advierte que el Medio Oriente está al borde de hundirse en una guerra religiosa entre sunitas y chiítas como la que azotó a Europa en los siglos 16 y 17 hasta que la Paz de Wesfalia le puso fin a 150 años de constantes conflictos sangrientos.

Lyndon LaRouche tomó nota de la importante intervención del almirante Stravides, pero advirtió que la humanidad no cuenta más que con una sola opción real para evitar la guerra : ¡Sacar a Obama de su cargo ya! Hay que darle el tratamiento Nixon. Como lo dijera ayer el viejo columnista sindicado Nat Hentroff [2], Obama es el Presidente "antiamericano" más peligroso en la historia de Estados Unidos y se le tiene que enjuiciar. Como agente del imperio británico, Obama piensa que puede hacer lo que le de la gana sin tener ninguna consideración por la Constitución o cualquier otra cosa. Como tal, potencializa ser un detonador británico de una guerra global, una guerra termonuclear global. Es por esta razón que tiene que ser destituido de su cargo por medios constitucionales antes de que detone una conflagración mundial.

LaRouche destacó que el Primer Ministro israelí Bibi Netanyahu es también es otro detonador británico de una guerra generalizada. Pero la clave es Obama. Tenemos que sacarlo del cargo. Es la única solución viable al peligro de guerra. Nos estamos acercando rápidamente al punto en que se puede volver inevitable una guerra generalizada si no sacamos a Obama.

No hay más que mirar alrededor del globo. Las provocaciones contra Rusia directamente se intensifican día con día. Ucrania es el blanco de una guerra asimétrica de grandes proporciones. Las manifestaciones, promovidas por la Unión Europea y el gobierno de Obama estaban perdiendo fuerza así que ahora están lanzando a los neo Nazis línea dura y a los pandilleros vándalos contra la policía para que se intensifique la violencia, con la esperanza de provocar una reacción desproporcionada y que se renueven las oportunidades para sacar al gobierno. El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia Sergei Lavrov le hizo llegar una advertencia significativa a la UE y a Washington [3] durante la conferencia de prensa del martes en Moscú, para que no interfieran en los asuntos soberanos de Ucrania. Rusia le ha hecho llegar también a los saudíes advertencias igualmente duras, quienes siguen financiando los planes de guerra asimétrica en contra de Rusia en el marco del foco de atención que son los Juegos Olímpicos de invierno en Sochi, que empiezan el 7 de febrero.

LaRouche observó que el Presidente ruso y algunos de sus asesores más cercanos son veteranos de la KGB de la era soviética y son expertos en conducir operaciones sutiles de sabotaje, por sorpresa y de perturbación en contra de sus posibles enemigos. Las redes anglosaudíes detrás de la actual guerra irregular en contra de Rusia —una guerra que data de por lo menos el fin de la Primera Guerra Chechena a mediados de los 1990— son tan corruptas que de hecho es muy fácil perturbarlas.

Pero el peligro de una provocación desesperada —en Siria, en contra de Irán, en el norte del Cáucaso, en Tailandia, en la Península de Corea— solo va a ser mayor en la medida en que esté cada vez más claro que todo el sistema angloholandés está irremediablemente en quiebra y a punto de estallar. Esto es precisamente la razón de porqué la más alta prioridad que puede tener un patriota es darle a Obama el tratamiento Nixon ahora. A salvo con Obama fuera, habremos removido el detonador número uno de una guerra general global. Nada que no sea esto va a abordar el problema de 150 años de guerras perpetuas que ahora están llegando hasta la amenaza inminente de conflicto termonuclear.