Allan Meltzer advierte del efecto de "marejada" de los 3 billones "de reservas de la EC actualmente ociosas"

11 de enero de 2014

10 de enero de 2014 — El jueves 9 del presente, la Subcomisión de Política Monetaria y Comercio de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes sostuvo una audiencia llamada "Supervisión de la Reserva Federal" para discutir el Programa de Emisión Cuantitativa (EC) de la Reserva Federal (el programa mediante el cual la Reserva imprime dinero para comprarle activos sin valor a la gran banca insolvente). Entre los testigos estuvieron Benn Steil, miembro principal y director de economía internacional del Consejo de Relaciones Exteriores; Allan H. Meltzer, profesor de economía política de la Escuela de Negocios Tepper de la Universidad Carnegie Mellon; Desmond Lachman, miembro residente del American Enterprise Institute (AEI); y Arvind Subramanian, miembro principal del Instituto Peterson de Economía Internacional y miembro principal del Centro para el Desarrollo Global.

Los testigos dieron, desde sus perspectivas, los pros y contras de continuar o parar la EC, en donde Lachman y Subramanian pidieron continuarla porque se supone que influye positivamente en el crecimiento internacional en tanto que Meltzer dijo que se debe parar de inmediato y se debe regresar a la era de estabilidad como la del sistema de Bretton Woods.

El punto más notable de la audiencia fue lo que dijo Allan Meltzer después de un largo período de preguntas de los congresistas a los testigos sobre los efectos de la reducción de la EC sobre el crecimiento del empleo y los mercados internacionales. Meltzer dijo que toda la discusión estaba evadiendo el problema real. Meltzer se hizo eco de las advertencias que hiciera Paul Gallagher [1] de la EIR en una conferencia telefónica[1] que se realizó el 10 de enero del 2013, cuando Meltzer señaló que mientras todo mundo habla de la EC y de sus efectos sobre la economía, nadie señala el hecho de que "el 92% de la EC se va a las reservas ociosas". Dijo: "Miren, aquí hablamos del efecto que tiene un pequeño porcentaje. El verdadero riesgo con la EC es ese 92%". Lo describió como una "marejada" de unos $3 billones de dólares en reservas actualmente ociosas almacenadas en los bancos. "Es mucho dinero y puede crear muchos problemas. La idea de que Estados Unidos puede amortiguar los problemas es una idea equivocada".

Meltzer dirigió la discusión de nuevo hacía esta misma cuestión más adelante, y afirmando que el peligro real para la economía mundial ahora son los efectos de una inundación de la economía con dólares estadounidenses en un proceso de eliminación de la EC. Se preguntó: "¿A dónde va a ir tanta liquidez y cual va a ser su efecto?". Dijo que es estúpido que el gobierno ligue el objetivo de reducir el desempleo con el momento adecuado de ponerle fin a la EC. La EC tiene que acabar ahora y tiene que haber un plan para deshacerse de todos los activos y evitar que dañen la economía.

La solución real es aprobar la Glass-Steagall, que desenchufaría la amenaza de esa masa especulativa, al borrar de la contabilidad los activos especulativos, y librar a la economía de la carga de los precios exorbitantes de los bienes y otros peligros que provienen de los bancos.

Otro asunto que es importante ver con más detalle fue lo que planteó uno de los congresistas en relación al posible peligro de un "servicio de Swaps" internacional que recientemente se volvió permanente. Se preguntó si el Congreso no debería estar preocupado por que la Reserva Federal había hecho permanente un servicio de swaps con los cinco principales bancos centrales. El testigo del CFR dijo que no había de que preocuparse, que era necesario hacer permanente el mercado de swaps entre estos bancos y dado que las tasas de interés son de cero y "no existe una tasa de riesgo crediticio", todo esta muy bien, y que ese mecanismo permanente sería decisivo en una crisis para prevenir el contagio. El congresista se preguntó si esto no significaba que cualquiera de los países podría ser rescatado en cualquier momento a nuestra costa, a lo que le respondieron que no había de que preocuparse. El asunto se pareció a la denuncia que hizo LaRouchePAC el año pasado del régimen de rescates internos internacionales.

Notas

[1] "Va a ver un detonante, hasta bien pudiera ser un aumento súbito en los precios de los alimentos, debido a la reducción en la producción real de alimentos, que se está produciendo bajo condiciones de sequía, y bajo condiciones de fluctuaciones muy rápidas en los precios de todos los insumos de los alimentos, y los alimentos mismos. Los mismos productos alimenticios básicos. Bien pudiera desatarlo esto, pero el mecanismo básico que estamos contemplando es que los bancos centrales, encabezados por la Reserva Federal y el Banco Central Europeo están imprimiendo billones y billones de nuevas divisas, poniéndolas directamente en circulación a través de los principales consorcios bancarios nacionales e internacionales.

"Y la razón que ellos mismo dan, de por qué alegan que ésta no es una política inflacionaria, es que el grueso de este capital nuevo y liquidez nueva se le está dando a los bancos de esta manera, lo regresan de inmediato a la Reserva Federal y a los otros bancos centrales principales, y los bancos centrales nacionales de Europa. Los bancos lo regresan a los bancos centrales, en lo que le llaman reservas bancarias en exceso. Y por primera vez los bancos centrales les pagan intereses por esas reservas. La Reserva Federal nunca había hecho esto antes. Es la primera vez en sus cien años de historia que está pagando intereses para que los bancos depositen su dinero de regreso en la Reserva Federal. El Banco Central Europeo (BCE) está haciendo lo mismo.

"En determinado momento, cuando crezca abruptamente la burbuja especulativa o empieza a escalar, como por ejemplo cuando se desate una escalada en los precios en los alimentos, verán esos billones ociosos fluyendo hacia la especulación en bienes básicos, por ejemplo, y el inicio súbito de la hiperinflación. Así que, no es algo que se pueda predecir para un periodo de tiempo dado. Después de todo, en la Alemania de Weimar, el caso peor y más famoso, o el caso más infame, durante más de dos años llevaron a cabo esta clase de impresión monetaria para pagar las deudas impagables del gobierno, sin ningún impacto inflacionario aparente hasta que de repente estalló y consumió la divisa y toda la economía. Así que no podemos decir cuando pero podemos decir que va a suceder".