¿Rechazará el Mercosur el abrazo de la muerte con la Unión Europea o seguirá el ejemplo de Ucrania?

14 de enero de 2014

14 de enero de 2013 ? Si el Mercado Común del Sur (Mercosur) firma un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea ?para lo cual vienen negociando desde el 2000?sería el fin del Mercosur, de acuerdo al economista brasileño Samuel Pinheiro Guimaraes, en un artículo que publicó en la edición del 13 de diciembre de 2013 en Mercopress.

Guimaraes fue viceministro de Relaciones Exteriores del Brasil y embajador del Brasil ante el Mercosur durante el gobierno de Inacio Lula da Silva. En su artículo de referencia, subraya que cualquier acuerdo de ese tipo con la Unión Europea sería el equivalente del fenecido Acuerdo de Libera Comercia de las Américas (ALCA), el letal acuerdo de libre comercio que intentó imponer George W. Bush en el 2005, pero que fue rechazado gracias a la feroz oposición continental encabezada por el entonces Presidente de Argentina, Néstor Kirchner.

La oligarquía angloholandesa que controla a la Unión Europea, ve al Mercosur como una fuente de saqueo, de la misma manera que veía a Ucrania, de donde pretende sacar su supuesta "recuperación". Como alega la revista londinense Economist en su edición del 14 de diciembre de 2013, el acuerdo le permitiría a "una Europa estancada exportar en vías a su crecimiento". Pero ni tanto. Las pláticas estaban programadas para concluir a finales del 2013, pero los mismos burócratas de la UE las pospusieron para finales de enero de este año.

El Mercosur es una unión aduanera, cuya característica distintiva es el Arancel Externo Común (AEC) que protege a todos los países miembros, que son Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela. La Unión Europea exige una reducción del AEC, con el objetivo de inundar la zona con sus bienes industriales que no se han consumido en Europa debido a la recesión en que están metidos, y si se les permite la entrada libre de acuerdo a muchos analistas iberoamericanos, el resultado será la devastación de la industria de los países del Mercosur. Eso resultaría a la vez en una pérdida de su soberanía económica, un aumento en el desempleo, y una reducción en los salarios y los niveles de vida en general. La mentira que ofrece la UE es que los países del Mercosur podrían exportar más bienes agrícolas al bloque europeo, algo a lo que se oponen justamente los agricultores europeos.

El verdadero objetivo de la UE queda patente en la queja que manifiesta Economist sobre las terribles políticas "estatistas" de los gobiernos de Argentina y Brasil. En particular, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha sido objeto de ataques de personeros de la UE, debido a sus políticas catalogadas de "proteccionistas". De hecho, el Economist advierte el Mercosur "ha abandonado la liberalización del comercio en favor de una retórica política izquierdista", y de no alinearse a la UE, "se reducirá más hasta ser irrelevante".