Británicos desatan grupos de "Autodefensa" en México contra los carteles controlados por los británicos

28 de enero de 2014

28 de enero de 2014 — Este mes de enero de 2014 ha visto al Presidente de Estados Unidos justificando el consumo de marihuana como si fuera lo mismo que echarse un trago; a su Procurador General, Eric Holder, anunciar que las autoridades pronto tendrán listas las regulaciones para facilitar el lavado de narcodinero de las ventas de "marihuana recreativa" en los estados de Washington y Colorado, a través del sistema bancario estadounidense; y a los grupos de "autodefensa" que surgieron con toda la fuerza en México, supuestamente para combatir a los sanguinarios carteles del narcotráfico que por otro lado han secuestrado la soberanía del país.

Todos estos son los componentes de la política del imperio británico para desatar una nueva Guerra del Opio en las Américas, empezando con el compromiso de Barack Obama para legalizar el narcotráfico como lo exige el imperio británico. El terror que se ha desatado en por todo México hoy, comenzó desde que se comenzó a desmantelar el Estado mexicano, tanto económica como políticamente, luego de que concluyó el gobierno del Presidente José López Portillo (1976-1982), seguido de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1993, el cual le abrió el paso a la globalización británica y al libre comercio. En ese momento, la revista de Lyndon LaRouche, EIR, advirtió que la verdadera intención del TLCAN sería legalizar el narcotráfico.

Las organizaciones armadas de autodefensa en el estado de Michoacán, se formaron originalmente en febrero de 2013 para combatir al cartel narcotraficante autodenominado Caballeros Templarios, que domina esa región; desde principios de año, las autodefensas extendieron sus actividades de manera alarmante, hasta cubrir más de 20 poblaciones y rodeando la segunda y tercera ciudad más grande del estado, Uruapan y Apatzingán, que es un centro del narcotráfico. Las autodefensas sostienen que tuvieron que tomar la ley en sus manos debido a que el gobierno federal no ha podido o no ha querido parar la ola de asesinatos, secuestros, extorsiones, violaciones y mutilaciones bestiales que llevan a cabo los Caballeros Templarios, un grupo que se hace pasar como secta seudoreligiosa, que se ha convertido en el mayor abastecedor de metanfetaminas hacia el medio oeste de Estados Unidos, y que controla el importante puerto Lázaro Cárdenas en la cosa del Pacífico de México.

Ha habido comprensiblemente un gran respaldo popular hacia los grupos de autodefensa entre los residentes de la región, quienes están hastiados de estar sometidos al terror y esclavizados por los narcotraficantes. También están furiosos con el gobierno mexicano, porque no ha enfrentado a los carteles de la droga, sino que ha optado por intentar desarmar a los grupos de autodefensa. Pero el verdadero curso de los acontecimientos está dirigido desde arriba y desde fuera de México, por los intereses imperiales británicos que pretenden destruir al Estado mexicano por completo, y desatar una sangrienta guerra civil entre las versiones modernas depredadoras del "ejército de Wallenstein". Esa misma estrategia británica se probó ya en Colombia en las décadas de 1980 y 1990, con consecuencias devastadoras. Los grupos de autodefensa que se formaron supuestamente para combatir a los carteles de las drogas, se convirtieron ellos mismos en carteles competidores, perpetuando y empeorando el ciclo de violencia.

En México, hay informes sin confirmar de que los grupos de autodefensa de Michoacán están patrocinados por un cartel rival, denominado Nueva Generación. Y el 18 de enero, el diario Washington Post publico un artículo donde sugiere que varios miembros de esas milicias mexicanas tienen su origen en Estados Unidos, incluyendo a miembros de las pandillas de Los Angeles. El principal líder del movimiento, el cirujano José Manuel Mireles, vivió en Sacramento por varios años, donde trabajó con la Cruz Roja, y según algunos informes tiene antecedentes delictivos por tráfico de marihuana.