Obama se acerca más a gobernar por decreto imperial

29 de enero de 2014

28 de enero de 2014 — Con su popularidad en picada y su "programa" en ruinas, Obama está dando señales claras de que el 2014 va a ser el año en que se va a quitar la careta, y asumir la categoría de gobierno imperial. Los voceros de la Casa Blanca, Jay Carney y Dan Pfieffer, se aparecieron en los programas de comentarios dominicales con el mismo mensaje: Obama va a adoptar pronto un enfoque "agresivo" para imponer su fascismo.

Esta maniobra descarada fue condenada por gente como Rand Paul quien dijo que "suena vagamente a una amenaza, y yo creo que tiene también una cierta cantidad de arrogancia". El experto constitucionalista Jonathan Turkey fue más directo, y dijo en el Christian Science Monitor que "el Presidente Obama llena todas las definiciones de una presidencia imperial, el es el Presidente que Richard Nixon siempre quiso ser". Y agrega: "Obama ha superado a George W. Bush en su capacidad de sacarle la vuelta al Congreso y en ejercer un poder presidencial excesivo. Yo no creo que sea un asunto concluido". Sobre el Obamacare, Turley señaló: "Obama no está interpretando la ley; está cambiando la ley. Está cambiando los plazos que fueron sujetos de intenso debate legislativo".

El 25 de enero, el Washington Post filtró que el importante asesor de Obama, Dan Pfeiffer le había enviado "un memorando de tres páginas" a miembros del gabinete de Obama. La conclusión de Pfeiffer era: Obama tiene que dejar de gobernar como si fuera primer ministro, quien tiene "una obligación" con los legisladores, y más como si fuera un "presidente moderno", que más bien fija la orden del día para la nación.

Esta maniobra "imperial" en realidad se echó a andar en diciembre, con el retorno de John Podesta (ex jefe de de personal de Clinton), como "asesor especial" de la Casa Blanca. La llegada de Podesta se produjo después del desastre creado cuando se echó a andar el ObamaCare, y se interpretó ampliamente como una señal de que la Casa Blanca pretendía adoptar un enfoque más "agresivo" en el 2014. En ese entonces, hasta el moderado periódico de filtraciones, Político, señaló que "también marca un enfoque más agresivo por parte de la Casa Blanca para usar su autoridad ejecutiva para sacarle la vuelta al Congreso en los últimos tres años de su gobierno".

La Presidencia Imperial ha sido el objetivo de Podesta desde hace tiempo, desde por lo menos el 2010. En noviembre de ese año, después de que los votantes le dieron la espalda a Obama en las elecciones intermedias, regresándole el poder de la Cámara de Representantes a los republicanos, el centro de peritos de Podesta, Centro para el Progreso de America, produjo un informe titulado "The Powers of the President: Recommendations To Advance Progessive Change" [1] (Los poderes del Presidente: recomendaciones para promover un cambio progresista) en donde Podesta personalmente escribió la introducción, que dice: "La concentración de poderes en el Ejecutivo representa una oportunidad real para que el gobierno de Obama se aleje de un Congreso dividido y el proceso poco apetecible de fabricar embutidos legislativos... Ver el trabajo de un ejecutivo fuerte que dirige los negocios del país durante tiempos turbulentos, sería un respiro de alivio frente a las maniobras legislativo".

En caso de que se necesite, en otro informe que también apoya fervientemente medidas ejecutivas, se indica la forma que debe tener este nuevo ejecutivo con sus mayores poderes auto adjudicados, publicado justo antes de las elecciones intermedias, en agosto del 2010. Hecho por el autoproclamado Proyecto Presidencial de Acción sobre el Clima (PCAP, por sus siglas en inglés) que supervisó un estudio sobre los usos y limitaciones de medidas ejecutivas, remontándose hasta 1937, concluye: "El Presidente tiene una autoridad significativa, sin mayores acciones por parte del Congreso, para emprender medidas mediante orden ejecutiva para instrumentar varios aspectos de la política de cambio climático... Un gobierno proactivo con un entendimiento de las implicaciones serias del cambio climático puede causar un impacto significativo inmediatamente después de prestar juramento en el cargo",

Sin embargo, contrario a lo que indica su nombre, no hay nada "presidencial" sobre este PCAP, habiendo sido lanzado, como lo establece claramente el informe, por la Presidencia Wirth en la Universidad de Colorado en el 2007, con el fin de "aconsejar" a los candidatos en las elecciones del 2008, entonces por definirse, entre ellos el entonces senador Barack Hussein Obama. El entonces senador de un solo término por Colorado Tim Wirth, quien le dio su nombre al Centro, tiene un largo historial de apoyo al "cambio climático" y "la estabilización de la población" y fue un fuerte promotor de Al Gore y el genocida Protocolo de Kyoto de reducción de la población.

Por los acontecimientos de los últimos días, pareciera que la reina ha decidido que es hora que su Obama ponga este plan en acción.