¿Por qué legalizar la marihuana? Porque destruye la mente, explica el Diálogo Interamericano

29 de enero de 2014

29 de enero de 2014 — Peter Hakim, el presidente emérito del centro de inteligencia Diálogo Interamericano, con sede en Washington, DC, y el funcionario del DI, Cameron Combs, escribieron un artículo titulado "Why the U.S. Should Legalize Marijuana" (Por qué debe EU legalizar la marihuana) que se publicó en el diario Miami Herald el domingo 26 de enero.

Pero esa no es la novedad. El Diálogo Interamericano ha sido la principal institución reconocida en las Américas que ha hecho campaña para la legalización de las drogas de manera consistente desde 1986, casi desde que se fundó. El DI lo fundaron intereses de Wall Street y sus pegostes políticos en 1982 para cortarle el paso a la creciente hegemonía intelectual de Lyndon LaRouche entre los círculos patriotas al sur del Río Bravo, y desde entonces, el DI ha patrocinado la estrategia británica de la Guerra del Opio, de que se necesitan los ingresos del narcotráfico legalizado para pagar las deudas de los países más pobres con Wall Street.

Lo que hace notable este artículo, es la admisión que hacen Hakim y Combs de que el consumo de la marihuana destruye las mentes de los adictos, en especial de los jóvenes, y que la legalización va a extender esa destrucción. Ellos lo escriben así:

"Claro está, la marihuana legal tiene sus costos y sus riesgos. La Asociación Médica Americana considera a la cannabis como 'droga peligrosa', en tanto que la Asociación Americana de Psiquiatría afirma que su consumo impide el desarrollo neurológico en los adolescentes y puede causar la 'aparición de trastornos psiquiátricos".

"Algunos estudios sugieren que interfiere en el aprendizaje y la motivación. Se puede anticipar que la legalización conducirá a un mayor consumo, en todas las edades, en tanto que la marihuana se hace más accesible y menos costosa, y que literalmente se hacen humo los estigmas culturales y sociales que rodean su consumo. El abuso y la adicción, incluso entre los menores, también aumentará".

Ese es el verdadero propósito de la nueva Guerra del Opio británica que se emprende en contra de Estados Unidos y de su pueblo --y de los pueblos de Iberoamérica y del mundo— una guerra en la que el Presidente Obama, su Procurador General Eric Holder, y los lamebotas de los banqueros en el Diálogo Interamericano son solo la infantería.