¿Por qué la Universidad A&M de Texas premia a dos contadores genocidas?

2 de febrero de 2014

31 de enero de 2014 – Kesha Rogers, candidata a la postulación demócrata para el Senado de Estados Unidos por el estado de Texas, emitió esta declaración que circuló ampliamente en la Universidad A&M de Texas.

Tu futuro está bajo asedio. No con balas de cañones o flechas ardientes, sino con plumas de escritura roja y los dogmas monetaristas de quienes hacen los recortes presupuestales. En las profundidades de las entrañas de nuestro gobierno, los enemigos internos del estado están llevando a cabo un genocidio económico, con el acuerdo tácito del Presidente Obama y de los líderes de ambos partidos. Hoy, tales herramientas de la política genocida de Wall Street como son Alan Simpson y Erskine Bowles, alegan a favor de hacer recortes asesinos por billones de dólares (llamados "ahorros") a los servicios médicos de los ancianos; mañana se harán los recortes a los discapacitados, luego a los enfermos crónicos, a los pobres, y a los desempleados. Probablemente esto ya le está sucediendo a alguien que ustedes conocen y aman.

El doctor Leo Alexander, asesor estadounidense durante los juicios médicos del Tribunal de Nuremberg, nos advirtió ya entonces en 1946: "Cualquiera que sea la proporción a la que llegó finalmente este crimen, fue evidente para todos los que lo investigaron que se inició con pasos pequeños. En sus comienzos fueron primero solo un cambio sutil del énfasis en la actitud elemental de los médicos. Comenzó con la aceptación de esta actitud, fundamental para el movimiento a favor de la eutanasia, de que hay tal cosa como una vida que no vale la pena que sea vivida".

Como lo informó Bloomberg News el 23 de febrero de 2013: " 'Llegamos justo a los programas de prestaciones sociales', recuerda Simpson, 'que le sacan la piedra a todo mundo, y nadie hizo nada. Porque cuando te metes con las prestaciones recibes una respuesta emocional, de que tu eres un...'— y aquí el hace una morisqueta y pretende que llora— 'haciendo daño a los ancianos, a los adorados ancianos, a las pobres ancianas'. Y gruñó de disgusto".

Simpson y Bowles han estado recorriendo el país impulsando su "comisión bazofia", que afirma que salvará la economía al recortar más de un billón de dólares a los programas sociales, forzando a las personas de mayor edad a escoger entre comer y pagar las cuentas médicas, en tanto dejan de lado que lo que realmente crea la deuda de nuestro gobierno son los 85 mil millones de dólares mensuales de compra de activos sin valor a Wall Street, y la destrucción de 40 años de nuestro sector industrial. Cantando y bailando, tratan de convertir en algo genial y popular al asesinato por el dinero entre los estudiantes universitarios, para convencerte de que el problema es que tus padres están viviendo demasiado tiempo. El 29 de enero, fueron premiados por esta "formulación de planes con un pensamiento nuevo e independiente y análisis no partidista", por el la Escuela Bush de Gobierno y Política Pública. (Yo personalmente intervine contra esta burla asquerosa del sufrimiento humano, y ese video pronto estará disponible en mi sitio electrónico).

Cito de nuevo al doctor Leo Alexander: "Bajo todas las formas de dictadura, los cuerpos o individuos que imponen las normas, afirman que todo lo que se hace es por el bien de toda la gente, y que por esa razón ven la salud solo en términos de la utilidad, la eficiencia y la productividad. Es natural que en un escenario tal, eventualmente el principio de Hegel de que 'lo que es útil es bueno', triunfa por completo. El centro de asesinato es la reducción al absurdo de los planes de salud basados solo en principios racionales y economía, y no en la compasión humana y la ley divina".

Si ustedes no levantan la voz ya, ¿quiénes van a hablar por ustedes, cuando estos y otros recortadores de presupuestos usen sus plumas para examinar tu utilidad?

La solución sensata y moral es sacar a estos y a otros contadores genocidas del pueblo, e inmediatamente restablecer la Ley Glass-Steagall, eliminando todos los rescates financieros a las instituciones de Wall Street, y proteger los activos comerciales de las pensiones, ahorros, programas sociales, presupuestos públicos y las cuentas de cheque de la gente. Esto eliminará más de 70 billones de derivados inútiles, alrededor del 98% de la deuda mundial, que Simpson y Bowles dejan de lado en tanto señalan al Seguro Social, al Medicare y al Medicaid. Esto terminará de acabar con el sistema global de dinero inorgánico que ya está en bancarrota y con la esclavitud de la deuda que Wall Street utiliza para destruir nuestra nación. Luego debemos emitir nuevos papeles comerciales, respaldados completamente por la buena fe en el crédito del gobierno de Estados Unidos, para construir masivamente grandes proyectos de infraestructura hidráulica, de energía nuclear, redes ferroviarias, exploración espacial, y agricultura, a nivel nacional. Este es el modo estadounidense, el único modo, en el que podemos pagar nuestras redes de seguridad social, y garantizar un futuro: CON ¡TRABAJOS PRODUCTIVOS!