EXCLUSIVA: Agrupación rusa equipara la crisis de los misiles cubanos con los planes para una guerra sobre Ucrania

12 de febrero de 2014

12 de febrero de 2014 — Expertos del Club Izborsk, un grupo de intelectuales influyentes, a quien el Presidente Vladimir Putin le otorgó un sitio prominente en meses recientes, redactaron una evaluación que define al "sigiloso golpe de Estado fascista y nazi" en Ucrania como una amenaza estratégica para la Federación Rusa. Aunque hace responsables a los Estados Unidos y a la Unión Europea (UE) por todo el proyecto de cambio de régimen en Ucrania, el memorando hace un llamado a que se convoque a Estados Unidos a consultas para evitar la crisis de acuerdo al Memorando Budapest de 1994 sobre la soberanía de Ucrania o, si los firmantes del Memorando Budapest, Ucrania o Gran Bretaña, se niegan a sostener dicha conferencia, que Estados Unidos y Rusia tomen las medidas diplomáticas de emergencia necesarias con base en el precedente de la Crisis de los Misiles cubanos de 1962, cuando el mundo estuvo al borde de una guerra nuclear.

Las ideas que contiene la evaluación coinciden con las entrevistas y artículos de la última semana del asesor presidencial, académico Sergei Glazyev, y del general (r) Leonid Ivashov, quienes participan en el Club Izborsk y fueron de los coautores del documento del Club sobre estrategia militar de principios del 2013 (ver "U.S. Moves toward Nuclear First Strike Capability"[1] EIR 15 de marzo de 2013).

La declaración titulada "¡Salvemos a Ucrania!" establece que la situación en el país "está llegando al límite, más allá del cual existe el peligro de que Ucrania se vuelva fascista". Este acontecimiento llevaría, continua el documento, a "transformar a Ucrania de nación no alineada, neutral y no nuclear a ser un 'punto de conflicto' para Europa y el mundo entero, y hacia ser la cuna de inestabilidad y caos en la frontera rusa".

El documento detalla las últimas concesiones del Presidente ucraniano Victor Yanukóvich y las acciones de Estados Unidos y la Unión Europea (UE), entre ellas las revelaciones sobre la conversación telefónica filtrada entre la Subsecretaria de Estado de EU, Victoria Nuland y el embajador en Kiev, Geoffrey Pyatt, y señala que estos acontecimientos están "creando las condiciones para que una coalición de fuerzas políticas que no representa los intereses de la mayoría de la población ucraniana se apodere ilegalmente del poder". La evaluación señala que "el grupo dirigente de EU a cargo de la Operación Ucrania está compuesto de operativos diplomáticos y de inteligencia de alto nivel" y sugiere que "lo que más le preocupa a Washington es que Moscú, que tiene enormes reservas entre la población ucraniana, despierte de repente y se vuelva más activo, destruyendo el plan casi ya completado para establecer un gobierno totalmente antirruso, llegando incluso a utilizar a los seguidores fascistoides del [colaborador nazi Stepan] Bandera".

El informe describe los escenarios políticos posibles de un cambio de régimen en Ucrania, ya sea con la salida abrupta de Yanukóvich o mediante un proceso de "un gobierno de coalición" que también llevaría a su salida. Un nuevo líder, posiblemente la ex primer Ministra Yulia Tymoshenko, recien liberado de prisión, "se apoderaría del liderato de Ucrania, con la plataforma del nacionalismo radical de [Oleh] Tyahnybok y otros grupos derechistas fascistas. Un cambio ideológico de este tipo... sería una forma de crear un estado antirruso en la frontera de la Federación Rusa, así como también de desbaratar cualquier proceso de integración amplio en la antigua zona soviética".