¡Cerca del límite del infierno! EL PERVERSO BANDAZO DE OBAMA

29 de enero de 2014

¡Cerca del límite del infierno!

El perverso bandazo de Obama

por Lyndon H. LaRouche, Jr.

Martes 28 de enero de 2014

Esta noche [28 de enero], si todo procede como está planificado actualmente, el (dizque) Presidente, Barack Obama, no jugará el juego de "suspensorio y basquetbol", sino, más bien una dudosa especie de juego del dictador ante una población amenazada de ciudadanos hoy en la noche. ¿Encontrará, como Adolfo Hitler, algún simulado Hermann Göring desplegado para quemar las Cámaras del Congreso esta noche?

La pregunta puede ser debatible, pero la consideración planteada aquí, tiene una cierta pista de verosimilitud. Obama ya ha amenazado, en los días anteriores, con imponer algo que asemeja, de modo implícito, el ascenso sangriento de Adolfo Hitler a un poder tiránico. ¿Algo que amenaza con ocurrir implícitamente, con el virtual consentimiento de una posible mayoría acobardada prácticamente de alguna gran parte de uno o más de los grupos de la membresía del Congreso? ¿Sus amenazadas se han hecho, y ya se han escuchado en los anteriores días recientes?

Ya declaraciones emitidas por Obama, o en su nombre, por parte de sus lacayos pertinentes de adentro, o de de fuera de las membresías del Congreso de Estados Unidos, han empleado un lenguaje que prácticamente aseguraba un arranque inmediato hacia una dictadura. Incluso durante los primeros años de su Presidencia, Obama ya había introducido medidas supuestamente integrales absurdamente, implícitamente asesinas, de facto genocidas, que eran medidas tomadas con similitud a las medidas de "atención médica" genocidas de Adolfo Hitler, "T-4". Ahora, más notablemente desde las acciones que, el mismo, ha prefechado al 1 de enero de este todavía joven año de 2014, ya ha lanzado una medida de genocida de hecho, aún más extrema, sobre grandes partes de nuestra ciudadanía en su conjunto, medidas cuyo futuro cercano, durante este año joven, atacan explícitamente a una gran mayoría de nuestra ciudadanía en su conjunto, un complemento mayor, en términos de escalas relativas, que los que se expresaban completamente en el comienzo del año inicial de la dictadura de Hitler en el poder.

En este respecto, las amenazas del Presidente Obama, lanzadas ahora para el lenguaje indicado de tales amenazas, en la acción específicamente prevista para el discurso de esta noche, han de ser notables, en ambos respectos, entonces como ahora.

Estas acciones, no son realmente obra de Obama, un mero secuaz del imperio británico. Él, con respecto a la existencia tanto pasada como futura posible, de esta población amenazada del mundo, al presente, ya ha llevado a la totalidad del planeta a la amenaza del mismo umbral de una pesadilla termonuclear mutua, extendida a todo el globo, una pesadilla que amenaza, implícitamente, con acarrear tanto como la extinción de la especia humana misma, en las secuelas de una extinción termonuclear por todo el planeta, como en el sentido del horror de Zeus, un "Idus de marzo" del imperio romano termonuclear.

¿Quiénes son los idiotas patéticos entre nosotros, los virtuales meros esclavos obedientes, que serían tan depravados en mente y espíritu como para fomentar tal amenaza homicida a la misma especie humana, en vez de una herencia patriótica americana propiamente prometeica?

No pongan demasiado énfasis en el mentecato de Oabma por este peligro: el es simplemente tonto necio oficial que ha sido predesignado, como el "cabeza de turco Presidente" George W. Bush (el tonto, simple "chivo expiatorio" necio que cargo con la culpa del "11-9") en el lapso de dos períodos en el cargo, o el "ogro" sucio, Barack Obama, cuyo papel previsto en la historia futura, es cargar con la "culpa oficial" por el crimen monstruoso que la reina británica ya carga alrededor de su cuello. Hemos llegado, así, a un momento en que, los Presidentes estadounidenses electos recientemente, tal como ese zafio par, son simples tontos necios sin carácter, como si usaran una máscara de tiranos de "Hallowe'en", como los que cargan con la culpa de la acción perversa de monstruos verdaderamente atroces de pretensiones y maldad imperial como de Zeus.