El imperio le ofrece a México genocidio con la fracturación hidráulica o genocidio con la política verde

23 de abril de 2014

23 de abril de 2014 — Con su reforma energética aprobada en diciembre pasado, el Presidente mexicano Enrique Peña Nieto abrió las puertas de su nación a la política de fracturación hidráulica del imperio británico, cuya intención es despoblar a México reduciendo la densidad del flujo energético, degradando la plataforma tecnológica del país y agotando sus recursos naturales, de manera muy especial el agua, en una nación que desde el 2011 pasa por su peor sequía en más de cien años; como la que ocurrió precisamente en el período previo al estallido de la Revolución Mexicana de 1910.

Esta política genocida está respaldada por las grandes multinacionales petroleras, entre ellas la Halliburton Corporation de Dick Cheney, de la cual se dice que estuvo metida en la elaboración de la reforma energética del gobierno. La Shell, Exxon y otras le van a entrar de inmediato. Pero aunque se percibe de inmediato la peste de los intereses petroleros de la familia Bush, la campaña desquiciada de fracturación hidráulica viene directamente del títere de la reina, Barack Obama, quien ha estado empujando frenética y deliberadamente la fracturación hidráulica en Estados Unidos en los cinco años que lleva en su gobierno [Ver documentación:Impeachable Offenses: Fracking is Genocide]. [1]

Se habla de que ya están en marcha planes en México para perforar unos 20,000 pozos —en contraste con los 20 y tantos que se han perforado hasta la fecha— para explotar los depósitos masivos de petróleo y gas de esquisto en la Cuenca de Burgos, lo que consumiría un volumen de agua equivalente al consumo de agua anual para uso doméstico de entre 4.9 y 15.9 millones de personas. O sea, un genocidio de entre 4.9 millones y 15.9 millones de personas.

Los doce estados en la mira, la mayoría de ellos productores agrícolas que ya se han visto afectados por la sequía de los dos últimos años, son también algunos de los estados invadidos por los carteles del narcotráfico. Las tierras agrícolas, las tierras en cooperativas, los ejidos colectivos, y las de los pequeños propietarios, están programadas para ser expropiadas o compradas, forzando a la población a abandonar la tierra para que los depredadores puedan tener acceso a los depósitos de esquisto en esos terrenos. Según el portal electrónico Zocalo.com del 6 de abril, la fracturación hidráulica va a afectar 400,000 kilómetros cuadrados del territorio de México.

Y, a la vieja usanza, el imperio controla ambos bandos en escena en México. A los que rechazan el veneno de la fracturación, la reina les ofrece el veneno de la política verde, que también reduce la densidad del flujo energético y mata gente. Esa perspectiva, proveniente de Greenpeace, engendro de la inteligencia británica y grupos ecologistas similares es la que le está dando forma a buena parte de la oposición a la fracturación hidráulica. En la Cámara de Diputados, el PRD (Partido de la Revolución Democrática) se ha aliado al Movimiento Ciudadano para hacer un llamado a favor de energía verde "alternativa" para contrarrestar los efectos destructivos de la fracturación hidráulica.

La única opción para romper con esta trampa mortal del imperio, es forzar el cambio en la formulación política —enjuiciar a Obama para empezar— a fin de poder llevar a cabo la plataforma tecnológica propuesta por LaRouche para el desarrollo de la energía de fusión termonuclear con base en el helio-3, que aumente los poderes productivos de la fuerza laboral de ambas naciones. Si todavía viviera el ex Presidente José López Portillo, el aliado y amigo cercano de Lyndon LaRouche, estaría plenamente de acuerdo. Durante su sexenio presidencial 1976-1982, López Portillo se propuso usar los considerables recursos petroleros de la nación —para "sembrar el petróleo", como el decía— para mover al país a una plataforma con tecnologías más avanzadas, lo que, como lo dijera durante su visita de Estado a Canadá en 1980, conllevaría finalmente a "algún proceso de fisión o fusión atómica... como la alternativa más seria para resolver el problema energético de México y la humanidad al inicio del próximo siglo".