LaRouche: Las nuevas revelaciones sobre el papel de la Casa Blanca en el caso de Bengasi exigen el juicio político a Obama

2 de may de 2014

2 de mayo de 2014 — Inmediatamente después del asalto asesino contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi, el 11 de septiembre de 2012, Lyndon LaRouche captó la esencia de la situación y acusó al Presidente Barack Obama de haberse coludido con los terroristas y haber encubierto el despliegue terrorista de Londres y Arabia Saudita en lo que muy apropiadamente calificó de un "11S DOS". Subsecuentemente, tanto LaRouche como sus publicaciones han documentado de manera detallada esa colusión que tuvo como resultado la muerte del embajador Chris Stevens y otros funcionarios.

Aproximadamente por un año y medio, la Casa Blanca ha ocultado documentos y otras evidencias que mostrarían que fueron los aliados de la Casa Blanca en los grupos relacionados con al-Qaeda, tales como Ansar al Sharia y el Grupo Combatiente Islámico Libio, los que llevaron a cabo los asesinatos.

El 29 de abril se rompió finalmente este encubrimiento de manera muy destacada, cuando finalmente la Casa Blanca fue obligada, mediante una demanda judicial, a dar a conocer los correos electrónicos que constituyen evidencia irrefutable de que Obama y su equipo mintieron descaradamente sobre el origen de los ataques en Bengasi.

En un correo electrónico que tiene como tema "PREP CALL with Susan" (Preparativos para las declaraciones de Susan), el subdirector de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para las comunicaciones, Ben Rhodes, escribió que uno de los objetivos de la presencia de Susan Rice en los programas dominicales de televisión fue "subrayar que las protestas se originaban en un video de Internet, y no se trata de una falla de política más amplia". Hasta el diario Washington Post tuvo que sacar como conclusión de los correos de Rhodes que: "Muestra claramente que una primera prioridad de la Casa Blanca era defender a Obama de las críticas a menos de dos meses antes de que los votantes decidieran si le daban un segundo período".

Rhodes escribió también que uno de los objetivos principales de Rice en sus entrevistas debía ser el de "reforzar al Presidente y la firmeza y tenacidad del gobierno para hacer frente a los retos difíciles". Para hacer eso, encubrieron intencionalmente un incidente terrorista conocido en el cual resultó asesinado un embajador estadounidense, entre otros funcionarios.

El correo de Rhodes es uno de miles de documentos que había solicitado judicialmente la Comisión de Supervisión y Asuntos del Gobierno, de la Cámara de Representantes, inmediatamente después del incidente en Bengasi, pero la Casa Blanca no los había entregado. Como lo señaló el presidente de la Comisión, Darrel Issa, durante las audiencias del jueves 1 de mayo sobre la situación en Libia, esa retención de documentos no tiene precedentes desde la época de Richard Milhous Nixon.

"La revelación de esta supresión y el papel conciente de la Casa Blanca en la defensa de terroristas, debe llevar al juicio político inmediato de Obama", comentó hoy Lyndon LaRouche. "La Casa Blanca ha llevado a cabo un fraude en contra del país en el '11S Dos', del mismo modo en que lo siguen haciendo en el caso del 11S Uno, en el que sigue reteniendo las 28 páginas decisivas que revelan el papel saudí en el financiamiento de esos terroristas".

"Los demócratas deben de anteponer finalmente su patriotismo a sus intereses personales, y darse cuenta de que un Presidente que se alía con terroristas y que permite el asesinato de servidores públicos estadounidenses sin respuesta alguna, debe ser llevado a juicio político. Es un peligro para la nación, y se tiene que ir ya".