Chatham House (RIIA) aconseja cómo involucrar a Putin en una guerra

7 de may de 2014

7 de mayo de 2014 (LaRouchePAC) — John Lough, investigador asociado del Programa Rusia y Eurasia, del Real Instituto de Asuntos Internacionales (RIIA, por sus siglas en inglés) escribió el 29 de abril un artículo con el título de "Western Policy Needs to Exploit Russia’s Weaknesses on Ukraine" (La política occidental tiene que explotar las debilidades rusas en Ucrania). Dice lo siguiente:

"La incursión de Putin en Ucrania enfrenta cuatro problemas serios:

"Crimea es ahora una isla rusa. Para su abastecimiento de agua y electricidad depende del territorio continental de Ucrania así como también su acceso carretero por territorio ucraniano. Actualmente Rusia no controla nada de esto y no puede crear substitutos inmediatos. Conservar estos vínculos es una necesidad que pudiera requerir una intervención militar.

"La población en el sureste de Ucrania no se ha levantado en apoyo a la separación, lo que indica que hay un limitado apetito en estas regiones por la secesión de Ucrania. Frustrar las elecciones presidenciales del 25 de mayo probablemente va a requerir agitar aún más la situación, con el riesgo de que se salga de control.

Kyiv está tratando de mantenerse firme y está desplegando fuerzas en un esfuerzo para desalojar a los separatistas. Incluso hasta los éxitos parciales de las fuerzas ucranianas van a aumentar la presión para que Rusia intervenga militarmente para protege a los rusoparlantes.

"Las presiones para crear un puente terrestre a Transdniéster conlleva riesgos significativos porque podría desatar una guerra con Ucrania, y probablemente sería prolongada dada la historia de resistencia partisana en el occidente del país a finales de la Segunda Guerra Mundial".

Lough había escrito un editorial anterior para el RIIA el 14 de abril, que concluía diciendo: "El caos controlado es una cosa. El caos descontrolado [que es el que Lough prefiere] es otra muy distinta. Los lideres occidentales tienen que entender que se enfrentan a un líder ruso que está más enfocado en sus objetivos en Ucrania que en los riesgos que involucra llevarlos a cabo". (O eso es lo que creen en Londres, se podría decir).