Legisladores mexicanos y colombianos se oponen al fracking pero carecen de alternativas

7 de may de 2014

7 de mayo de 2014 — Legisladores de México y Colombia exigen que se investigue la fracturación hidráulica ('fracking') como uno de los causales del aumento en la actividad sísmica en las regiones en donde las compañías petroleras extranjeras están utilizando esa tecnología para explotar los depósitos de petróleo y gas de esquisto.

Los legisladores del Congreso del Estado de Nuevo León en México, exigen que el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz establezca una comisión que investigue la relación entre el fracking en el estado y el aumento en la actividad sísmica. El Servicio Sismológico Nacional informa que solo este año ha habido 48 sismos en Nuevo León, comparado con solo dos temblores el año pasado, según informe de Ria Novosti del 29 de abril. En ese lapso de tiempo lo que ha cambiado en el estado es que las compañías petroleras han iniciado las operaciones de fracturación hidráulica.

De igual manera en Colombia, el Servicio Geológico Nacional investiga la relación entre el aumento en la actividad sísmica y la fracturación hidráulica en la provincia del Meta, en donde la firma petrolera canadiense Pacific Rubiales lleva a cabo operaciones de fracturación hidráulica.

Si bien mucha de esta oposición señala las amenazas reales que representa la fracturación hidráulica —actividad sísmica, poner en peligro la salud pública, contaminación del agua, destrucción de la infraestructura, etc.— no va a llegar a ningún lado si depende de las fuentes "verdes"y la ideología de "desarrollo sustentable" como alternativa al fracking. La organización engendrada por la inteligencia británica, Greenpeace, es una de las fuentes citadas frecuentemente por los legisladores que proponen proyectos de ley contra la fracturación hidráulica, por la prensa de México y otras organizaciones en contra del fracking, como la principal fuente de "expertos" en el combate a la fracturación hidráulica. En realidad, el fascismo verde que ofrece el Greenpeace imperialista como alternativa también va a matar mexicanos, exactamente como lo ha ordenado la reina.