Demócratas de Texas agarrados con los pantalones abajo

10 de may de 2014

por Harley Schlanger

10 de mayo de 2014 —

Un artículo publicado el 9 de mayo en el diario Houston Chronicle [1] firmado por su corresponsal en Washington, DC, Kevin Diaz, sobre las acusaciones de que David Alameel encubrió el hostigamiento sexual a sus empleados de la Clínicas Dentales Jefferson, plantea una pregunta importante: ¿Por qué el liderazgo del Partido Demócrata de Texas controlado por Obama está respaldando a este candidato, con estos antecedentes, en un año en que el partido afirma que está tratando de ganar las elecciones estatales en Texas, por primera vez en 16 años, movilizando a las mujeres y a las minorías?

Con esta revelación reciente, es justo preguntarnos, todavía más, ¿qué clase de perdedores postulan a un perdedor, con esta historia, quien prácticamente es incapaz de hacer una oración coherente, mucho menos un programa para defender a quienes siguen padeciendo por el colapso de Wall Street en septiembre de 2008, como el candidato escogido para el Senado de Estados Unidos, que será el contrincante del republicano John Cornyn, que es el candidato titular? Y ¿por qué el Partido Demócrata le da todo su respaldo a un candidato que hizo millones de dólares vendiendo su compañía a un fondo especulativo vinculado al estafador con bonos chatarra convicto Michael Milken, cuando supuestamente están peleando para solucionar el problema de la "inequidad en el ingreso"?

El artículo del Houston Chronicle informa con detalle que Alameel, fundador de las Clínicas Dentales Jefferson (JDC en sus siglas en inglés), en el 2003 fue confrontado por cuatro de sus empleadas, quienes alegan que fueron hostigadas sexualmente por el director de finanzas de la compañía. Como respuesta a sus acusaciones, ellas fueron despedidas. Las cuatro mujeres presentaron cargos ante la EEOC (comisión que investiga la discriminación racial o sexual en el empleo) en contra de Alameel y las JDC, y poco después presentaron una demanda ante la corte estatal de Texas, bajo la ley de agravios de Texas contra las JDC y el ejecutivo acusado. La corte de Texas emitió su falló en contra de éstas mujeres en las dos demandas específicas que se presentaron en la corte. Entonces los abogados de Alameel se aprovecharon de esto para alegar que el dictamen de la corte estatal de Texas suspendía cualquier acción de la EEOC relacionada con las acusaciones contra Alameel por discriminación sexual y por los despidos en represalia contra las empleadas, acciones que la EEOC tenía pendiente, pero que ni siquiera habían sido presentadas ante la corte de Texas. La EEOC ganó contra este argumento en la Corte Federal de Distrito, pero perdió la apelación que fue hecha ante el Quinto Circuito.

La conducta del caso se resume tanto en el artículo del Chronicle como en los expedientes de la EEOC sobre el caso, e incluye repetidos y manifiestos incidentes de hostigamiento sexual físico cometidos por Kadri Cumer, gerente de finanzas de la compañía, en el lugar de trabajo contra éstas cuatro empleadas. De acuerdo con los expedientes de la EEOC basados en hallazgos sobre el caso, "Alameel reconoció que su esposa y su hijo previamente le habían planteado su preocupación por el comportamiento de Cumer". Alameel en un principio despidió a Cumer, pero casi inmediatamente cambió de posición y le devolvió su empleo. Algunos días después, Alameel dio a conocer nuevas reglas en el lugar de trabajo: las empleadas femeninas tenían que cumplir con un nuevo código en la forma de vestir que prohíbe que lleven camisas y vestidos sin mangas, y a las empleadas no se les permite "hablar cuando no les toca". Tres días después, Alameel despidió a tres de las cuatro mujeres que habían hecho el reclamo, y la cuarta empleada renunció luego de que Alameel le dijo que las JDC eran una compañía en la que se estaba 'a voluntad' y que el la invitaba a que se fuera si no estaba de acuerdo con su decisión a restablecerle el empleo a Cumer.

Luego de la decisión tomada por el Quinto Circuito, en mayo del 2008, el caso se cerró con un decreto de consentimiento requiriendo que la JDC implementara una nueva política en contra de los acosos sexuales.

El acuerdo al que llegaron fue muy conveniente para Alameel, quien estaba en proceso de vender las JDC al fondo especulativo Black Canyon Capital, por decenas de millones de dólares en el 2009.

Kesha Rogers, contrincantes de Alameel en las elecciones de desempate el 27 de mayo, dijo que esta historia de Alameel habla por sí misma. Por lo que los demócratas de Texas deben estar preocupados, añadió, es ¿por qué el Partido Demócrata está peleando tan fuertemente en contra de ella, defendiendo a este tipo? Rogers ha dicho que Alameel no es más que un pelele, quien perdería en noviembre ante Cornyn, y no obstante ¡gastaría sus millones para vencerla! Alameel ya ha gastado más de $4 millones de dólares de su dinero, en tanto rechaza la petición hecha por varios grupos de electores de que debata con Kesha.

Esta claro que Alameel no va a debatir con Rogers, porque teme quedar expuesto como otro demócrata controlado por Wall Street con vínculos con Bush, pero que se informe sobre su papel en el encubrimiento de los actos de acoso sexual muestra que hay más que está escondiendo.

"Como de costumbre", afirmó Rogers, "los amigotes de la burocracia del Partido Demócrata de Texas está haciendo campaña por un demócrata de Bush, que perdería ante Cornyn, pese a su disposición de gastar sus millones de dólares hechos en un trato que hizo con los estafadores de Wall Street. Yo estoy haciendo campaña para representar los intereses de quienes han sido afectados por Wall Street, a quienes Franklin Roosevelt llamó 'el hombre olvidado', que se enfrenta al desempleo y empleos con bajos salarios, al genocida Obamacare, y una sequía devastadora, a quienes las Presidencias de Bush y de Obama les robaron su futuro, gobiernos que rescataron financieramente a los bancos de Wall Street, mientras le dan la espalda a quienes han sido víctimas de su codicia rapaz y depredadora.

"Ya es hora de romper con el control de Wall Street sobre los dos partidos", concluyó.