Ya basta: Destruyamos las mentiras de Obama y la prensa que conducen a una Tercera Guerra Mundial

5 de may de 2014

5 de mayo de 2014 — "Si esta propaganda de guerra tiene éxito", declaró ayer Lyndon LaRouche, "el resultado podría ser la Tercera Guerra Mundial. La prensa de Estados Unidos y el gobierno de Obama no tienen la autoridad para decir mentiras descaradas sobre la situación de Ucrania, con impunidad. Se les tiene que hacer responsables, y ya, o si no, podríamos estar frente a una catástrofe global".

Sin embargo, ahora mismo, el gobierno de Obama, la prensa de occidente en general y la mayoría de los gobiernos de occidente siguen efectivamente diciendo mentiras. Frente a una de las masacres nazis más descaradas de la historia reciente —cuando el pasado viernes 3 de mayo, los neonazis del Sector Derecha junto con su patota terrorista y otros, quemaron vivos a manifestantes a favor del federalismo y contrarios al gobierno golpista de Kiev en Odesa— ningún funcionario ni publicación de occidente ha salido a decir la verdad. Se han pasado por alto completamente los videos horribles que circulan ampliamente por Internet y en cambio se culpa a los rusos por estos crímenes.

En muchos sentidos, este es un punto de inflexión Por un lado, esto ya ha endurecido la resolución de los ucranianos del este a resistir contra el régimen fascista de Kiev, no sea que encuentren una misma suerte. También representa una gran vulnerabilidad para los gobiernos como el de Obama, quien ya va cuesta abajo por haber tolerado las actividades nazis como el programa de torturas de Cheney y el estado de vigilancia permanente. La exposición de la verdadera naturaleza nazi del gobierno ucraniano y de sus actividades puede tumbar a Obama y su empuje hacia la guerra ahora.

El pasado 2 de febrero, el semanario EIR publicó un expediente [1] donde se documenta sin lugar a duda el pedigrí nazi de los manifestantes de la "Maidan", los cuales se han apoderado del gobierno de Kiev ahora, con la bendición de occidente. Con la excepción de unos cuantos periodistas valientes en Estados Unidos y Europa, esta realidad se ha ocultado en los países de la OTAN. En cambio, al actual gobierno de Kieva se le trata como si fuera "democrático", cuando la realidada es que no solo fue puesto en el poder mediante los matones nazis que obligaron al Presidente Victor Yanukóvich legítimamente electo que abandonara el país, sino que además, las fuerzas más violentamente nazis —los mismos que trataron de incinerar a los oficiales de la policía en la Maidan con bombas de fuego— han sido incorporados en el gobierno y en las "milicias" que ahora operan en el este de Ucrania.

La realidad es que, esos matones derechistas, resguardados en organizaciones tales como el Sector Derecha y Svoboda, son tan "demócratas" en el mismo sentido que lo es la vicepresidenta de Programas de la Fundación Nacional para la Democracia de Estados Unidos, Nadia Diuk, quien fue entrenada por miembros de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (ONU-b), la organización de los colaboradores de Hitler y el fascista Stepan Bandera.

Es bien conocido el papel prominente de estos nazis del Sector Derecha, como Dmitry Yarosh, y sus asociados, como el Secretario de Seguridad Nacional y del Consejo de Defensa, Andrei Paruby, en la ejecución del criminal asalto asesino contra civiles ucranianos. Pero se le ha mentido a los estadounidenses y ciudadanos de occidente en general. Por lo tanto, en los próximos días EIR publicará un segundo expediente sobre la naturaleza nazi del gobierno ucraniano, a fin de poner en evidencia a todos los medios informativos, congresistas y funcionarios del gobierno:

¿Van a repudiar el apoyo que da el gobierno de Obama a estos nazis, o los van a dejar que sigan y provoquen una Tercera Guerra Mundial?

Como breve Adelanto del próximo expediente, consideren la siguiente declaración de la filosofía de Dmytro Dontsov, uno de los principales ideólogos del movimiento de Bandera. En su libro más famoso, Nacionalismo, Dontsov escribe en verdadero estilo nietzscheano lo siguiente:

"En las especies saludables, el factor de la voluntad no tiene límites... Este derecho a la vida eterno, irracional, por parte de la nación, es superior a cualquier cosa terrestre, fenomenológica o irracional: es superior a la vida de un individuo dado, o a la sangre y muerte de miles; es superior que el bienestar de la generación presente; superior a los cálculos mentales abstractos; superior a la ética humana común; y superior que la noción imaginaria de bien o mal.

"Sean agresores y ocupantes, antes de que puedan convertirse en gobernantes y poseedores... No existe verdad humana común".

Aquí se encuentra realmente la raíz ideológica de la masacre bestial en Odesa, después de la cual se pueden escuchar a los matones en videos gritando sus consignas nacionalistas de triunfo.

La sobrevivencia misma de la civilización depende de que se haga que los gobiernos de occidente repudien a esas fuerzas y las eliminen de cualquier posición de poder.

Qué tan cerca nos encontramos del estallido de una verdadera guerra, se ilustra en el reciente incidente en Slovyanks, donde fue secuestrado un equipo de "observadores" sin ninguna autorización, entre los cuales se incluían miembros de una unidad militar alemana, que fueron enviados a la zona, y como era de predecir, fueron detenidos por las fuerzas opositoras al gobierno de Kiev. Ese incidente provocado tenía la intención patente de presionar al gobierno alemán hasta el punto de condonar la intervención militar para "salvar a los secuestrados". Solo la extraordinaria diplomacia por parte del gobierno ruso y la intervención de prominentes estadistas alemanes, como el ex canciller Gerhard Schröder, desactivó la situación que resultó en la liberación de los rehenes.

Tenemos poco tiempo para lograr el éxito, antes de que nos hundamos en la guerra, o en la implosión de los rescates internos del sistema financiero, o cualquier otro de esos desastres irreversibles para la humanidad. Al mismo tiempo que combatimos por un futuro para la humanidad, al mismo tiempo tenemos que acabar con el mal.