Los Presidentes del OTSC saben que enfrentan el genocidio nazi y una guerra termonuclear

15 de may de 2014

 

14 de mayo de 2014 — Los presidentes de los Estados miembros de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) se mostraron inusualmente francos sobre los peligros de un genocidio estilo Hitler y una guerra termonuclear, y sus preparativos, durante su reunión del 8 de mayo, después de haber supervisado los ejercicios simulados de las Fuerzas Armadas sobre una respuesta ante un ataque termonuclear, ejercicios que incluyeron un contragolpe termonuclear, y en vísperas del aniversario de su victoria sobre el nazismo. Esto es un contraste con los líderes del arruinado sector trasatlántico, que obedece los tabúes británicos de no mencionar la realidad sobre la catástrofe, incluso a sabiendas que se dirigen directamente a ella. Los países miembros de la OTSC son Armenia, Bielorrusia, Kirguistán, Rusia y Tayikistán.

Un repaso de lo que se dijo también deja una descripción gráfica clara de las provocaciones deliberadas de Londres para que llevar a Rusia a la guerra, a través de atrocidades abiertamente nazis, aunque Putin no ha caído en el juego.

El Presidente ruso Vladimir Putin inauguró la reunión diciendo: "Todavía existen muchas amenazas y desafíos en el mundo actual. Como ustedes saben, en Europa, está levantando la cabeza por varios lados el nacionalismo militante, aquél que otrora llevó al surgimiento de la ideología nazi. Yo no voy a detenerme en cada uno de estos puntos de conflicto por separado; todos sabemos dónde está el peligro. A propósito, la situación en nuestra vecina hermana Ucrania es un ejemplo del desastre y pérdidas que puede acarrear una política así de irresponsable. Cientos de miles de personas han perdido la posibilidad de vivir en paz y prosperidad".

El Presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, respondió: "Nos preocupan profundamente los acontecimientos en esta nación de la era post soviética [Ucrania]. El rumbo de los acontecimientos es familiar. En las primeras etapas de su independencia a principios de los 1990, Tayikistán atravesó confrontaciones políticas internas y un conflicto armado, lo que tuvo las consecuencias sociales, económicas y humanitarias más devastadoras para el país. Estos acontecimientos en la trágica historia reciente de nuestra nación, la guerra civil severa en Tayikistán que cobró la vida de más de 157,000 personas y causó casi $10 mil millones en pérdidas, nos recuerda qué tan frágil es nuestro mundo hoy, y que necesitamos una gran voluntad política y un gran esfuerzo para consolidar la sociedad y lograr acuerdos mutuos de paz en el país".

El Presidente armenio Serzh Sargisyan dijo que los países del OTSC tienen que coordinar estrechamente sus acciones de política exterior, empezando con lo que concierne a Ucrania:

"Armenia ha establecido claramente que nosotros creemos que sostener un referendo en Crimea es otro ejemplo más de la instrumentación del derecho de los pueblos a ejercer su autodeterminación por su libre voluntad. Al mismo tiempo, nos preocupa extremadamente el aumento de la violencia en Ucrania, entre otros los acontecimientos en Odessa, Slavyansk, Kramatosk y otras regiones. Esta situación no puede menos que preocuparnos, en parte debido a que más de medio millón de armenios viven ahí. Lamentamos profundamente saber que estos acontecimientos han llevado a la pérdida de vidas. Creemos firmemente que la crisis se debe resolver únicamente por medios pacíficos, por medio de un dialogo amplio, ante todo dentro de la sociedad misma, y por medio de pláticas basadas en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, en base a los acuerdos logrados en Ginebra el 17 de abril del año en curso.

"Yo espero que en este entorno informal, señor Putin, nos pueda informar cuales son sus perspectivas de cómo podría desarrollarse la situación en Ucrania. Un análisis de la situación muestra que ignorar los principios fundamentales del derecho internacional... y reprimir los derechos a la autodeterminación de la población puede llevar a consecuencias catastróficas".

Alexander Lukashenka, Presidente de Bielorrusia y vecino de Ucrania, fue el más gráfico, usando insistentemente la expresión "Dios no lo quiera" que esto lleve a una guerra general:

"Yo también pienso, señor Putin, dado que somos miembros del OTSC, que significa que a este respecto, la zona de responsabilidad de la Federación Rusa incluye también a nuestra naciones. Así que el potencial militar de Rusia —Dios no lo quiera, por supuesto— es también la protección de nuestros intereses nacionales. En eso reside nuestra responsabilidad dentro de la zona del OTSC, solidaridad con la Federación Rusa y acciones conjuntas durante los ejercicios militares. Yo quiero subrayar de nuevo que tenemos que mantenernos juntos si, Dios no lo quiera, nos vemos en la necesidad de enfrentar una situación así en la vida real.

"Mucho se ha dicho sobre esto; se han expresado posiciones, pero de nuevo, el tiempo cambia nuestros enfoques considerablemente, nuestros enfoques y el de nuestros Estados. En verdad, los acontecimientos que han ocurrido recientemente en Ucrania no nos permiten quedarnos calmados sin hacer nada, solo viendo lo que está sucediendo ahí, en especial los acontecimientos en Odesa. Esto no hace más que llevarnos a paralelismos malos. Yo ya estoy viendo estos paralelismos en las escenas en la televisión. Nos acordamos de Khatyn, cuando los fascistas quemaron a varios cientos de aldeanos bielorrusos, siguiendo este mismo principio. Así que, estas acciones no son aceptables por ninguna nación, y sería especialmente inaceptable si contemplamos lo que está sucediendo con toda calma. Por sobre todo esto le concierne a Rusia y Bielorrusia. Déjenme subrayar de nuevo, no podemos contemplar esto calmadamente, porque nuestra gente está ahí, y naturalmente, están pidiendo ayuda a gritos; quieren que estas cosas tengan una respuesta. En otras palabras, la situación se está desarrollando muy rápidamente".

Wikipedia describe la masacre de Khatyn de la siguiente manera: "El 22 de marzo de 1943, fue masacrada toda la población de la villa por el 118avo batallón Schtzmannschaft nazi. El batallón se formó en julio de 1942 en Kiev y estaba compuesto en su mayor parte por nacionalistas ucranianos del oeste de Ucrania y colaboradores, prisioneros de guerra y desertores del ejército soviético y el batallón especial Dirlewanger Waffen-SS".

Lukashenka continuó: "La situación que se desenvuelve frente a nuestros ojos atestigua que tomamos la decisión correcta al crear la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Hoy, ni Bielorrusia ni Tayikistán, ni Kirguistán o Armenia, para no mencionar a Rusia, pueden vivir tranquilas, asumiendo que lo que está ocurriendo está lejos, en alguna otra parte. Atestigua que tomamos la decisión correcta en este momento. Y el hecho de que nos hemos congregado hoy aquí en vísperas de la Gran Victoria, es simbólico. Que todo mundo sepa —es simbólico. Y Dios no quiera que algo pase, (pero) debemos estar preparados para cuidarnos las espaldas, como dice el dicho militar, y defender nuestra soberanía e independencia

"Yo no quiero hacer ninguna valoración aquí. Señor Putin, tiene que saber que estamos con usted, hombro con hombro. Y no digo esto porque tengamos medios presentes, simplemente no tenemos otra alternativa. No tenemos otra alternativa más que permanecer juntos. Si nos separamos vamos a sufrir el destino de Ucrania".

El Presidente de Kirguistán, Almazbek Atombayev, enfatizó el peligro de una guerra termonuclear:

"Vimos hoy los ejercicios militares y fue en verdad una vista impresionante. Al mismo tiempo, yo quiero hacer una petición. Señor Putin, Rusia es un gran país y lo vimos hoy con nuestros propios ojos, pero también sabemos que si, Dios no lo permita, estallara una tercera guerra mundial, no habrá victoriosos, y así que yo quiero apelar a los lideres de las grandes potencias para que sean profundamente responsables con lo que hacen".