Fuentes diplomáticas rusas toman en serio los comentarios de Carlos

24 de may de 2014

24 de mayo de 2014 — A través de canales diplomáticos, Rusia le está exigiendo al gobierno británico explicaciones por la comparación que hizo el príncipe Carlos del Presidente ruso con Hitler. El diario londinense Daily Telegraph informó el miércoles que la embajada rusa contactó a la Oficina de la Mancomunidad y Relaciones Exteriores (FCO por siglas en inglés) para solicitar una reunión urgente para clarificar si los comentarios de Carlos eran la "posición oficial".

El Daily Telegraph cita a una alta fuente diplomática no identificada que dijo "estamos buscando aclaraciones a nivel de trabajo. No está claro si es una posición oficial. La respuesta de Clarence House es que fue una conversación privada. Esperamos que no haya nada detrás de esto. Pero a nosotros no nos queda claro: ¿qué significa esto? Después de todo, el es el futuro rey". El diplomático agregó, "es algo muy serio. Cada una de las familias en nuestro país perdió a alguien en esa guerra" en contra de Hitler.

Según el diario londinense Daily Mail, el ministro consejero de Rusia en Londres, Alexander Kramarenko va a ir ante la FCO. Según el Mail Kramarenko dijo que "nosotros consideramos que es inaceptable, atroz y bajo, el uso de la prensa occidental por parte de miembros de la familia real británica para circular su campaña de propaganda en contra de Rusia sobre asuntos apremiantes, es decir, la situación en Ucrania.

Una revista empresarial rusa, business-ru.com, destacó el punto pertinente que se le debería recordar al "geriátrico príncipe de Gales, el heredero más viejo en toda la historia de Gran Bretaña, quien no pudo controlarse y seguir las reglas de la etiqueta" que "su tío abuelo, Eduardo VIII claramente simpatizaba con los nazis".

La pregunta que se están haciendo es si Carlos va a hacer otro gran desplante durante las ceremonias por el 70 aniversario del Día D en Francia el 6 de junio, cuando va a compartir el mismo podio de honor con Vladimir Putin.

Cabe destacar que Carlos ya no es solamente la vergüenza de la familia real. En los últimos meses la reina anunció que ella se iba a retirar de muchos de sus deberes oficiales, especialmente internacionales y que ahora Carlos los iba a cubrir. Así que su visita a Canadá habrá de considerarse una visita oficial de un jefe de Estado.