¿Se avecinan 30 millones de despidos en Europa por seguir al imperio británico al infierno?

31 de may de 2014

31 de mayo de 2014 - La realidad de la economía física se está imponiendo en Europa, a pesar de los cientos de columnas de chismes sobre la política europea en los medios internacionales. Ayer la Comisión Europea dio a conocer un informe, informó RIA Novosti, en donde dice que "Europa depende sumamente de las materias primas no energéticas para mantener funcionando las empresas y la economía". Se ha calculado que hay 30 millones de empleos en la Unión Europea (UE) que dependen directamente de tener acceso a las materias primas". China abastece actualmente a Europa con el 49% de materias primas claves, señala el informe, y destaca que China se está acercando ahora más a Rusia en términos de asuntos programáticos.

En el mismo sentido, el columnista Liam Halligan escribió el 24 de mayo en el Telegraph que el acuerdo gasífero recientemente concluido entre Rusia y China es "una de las noticias más importantes que ha surgido de Rusia desde que se disolvió la Unión Soviética hace un cuarto de siglo". Halligan, un partidario frecuente de la Glass-Steagall, destaca que los gasoductos que se van a construir "constituyen el proyecto de construcción más grande del mundo" y que la crisis ucraniana solo ha llevado a una "exhibición conjunta de fortaleza" de China y de Rusia. "Muy poco cubierta en los medios occidentales, esta relación que se fortalece a pasos agigantados va a pesar mucho en la definición de la economía mundial en los próximos años y décadas".

Halligan argumenta que el acuerdo gigante por sí mismo no pone en peligro el suministro de gas ruso a Europa, dado que éste proviene en su mayor parte de los campos gasíferos del occidente de Rusia y la comercialización con China va a provenir de diferentes campos gasíferos en el este de Rusia. "Tiene mucho sentido para Moscú buscar y mantener buenas relaciones de exportaciones tanto con Europa occidental como con China".

A menos que, por supuesto, Europa escoja cortarse la garganta siguiendo al imperio británico hacia una confrontación termonuclear total con Rusia.