El gobierno de Obama esgrime la capacidad de guerra financiera; en Francia dicen que eso es 'fraude organizado' ...

2 de junio de 2014

El gobierno de Obama esgrime la capacidad de guerra financiera; en Francia dicen que eso es 'fraude organizado' a favor de Wall Street

2 de junio de 2014 — El gobierno de Obama utilizó todo un día de conferencia hoy en Washington, DC, auspiciada por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por siglas en ingles) para promover sus capacidades de guerra financiera, en particular a través de la Oficina sobre Terrorismo e Inteligencia Financiera (TFI, en inglés) del Departamento del Tesoro, y jactarse de la manera como lo están haciendo para dañar la economía de Rusia. El Secretario del Tesoro, Jack Lew, dijo en su discurso que el gobierno de Obama ya le ha impuesto a Rusia un daño de cuando menos $100,000 millones de dólares en pérdidas, y apenas estaban empezando.

Pero también, el discurso de Lew fue prácticamente un compendio de la manera en que la Casa Blanca de Obama nunca ha molestado para nada a los grandes bancos británicos o estadounidenses:

"Desarrollamos e instrumentamos medidas para combatir el lavado de dinero y otros delitos financieros, trabajamos con gobiernos extranjeros, instituciones financieras globales y compañías privadas de todo el mundo para fortalecer la integridad del sistema financiero internacional, y aumentar la transparencia, y diseñamos, implementamos e imponemos programas de sanciones para desbaratar redes terroristas, narcotraficantes, grupos de la delincuencia organizada y proliferadotes de Armas de Destrucción Masiva".

Pero no dijo que la excepción es cuando se trata de un banco gigante de Londres, como el HSBC, que ha cometido todos esos delitos y ha trasgredido todas esas normas que menciona, a gran escala, que fue agarrado con las manos en la masa y se demostró públicamente en una audiencia del Congreso, y el Departamento de Justicia de Obama solo le dio una ligera sanción civil de $2 mil millones de dólares. O el caso del Banco Wachovia, con sede en Estados Unidos, cuyos delitos de lavado de dinero por narcotráfico y tráfico de armas le aportó ayuda a la campaña electoral de Obama en el 2008. O el banco Standard and Charters, con sede en Londres, al cual solo se le multó con mil millones de dólares.

El subsecretario del Tesoro sobre Terrorismo e Inteligencia Financiera, David Cohen, también habló en la conferencia del CSIS y fue entrevistado por el diario Wall Street Journal de hoy, y les dio esta declaración extraordinaria: "En lo que nos concentramos, lo dicta la política exterior y los objetivos de seguridad nacional que busca el gobierno... Lo que hemos hecho de los últimos 10 años (de la TFI) es crear un nuevo método para proyectar el poderío estadounidense".

Hace diez días, el Procurador General de Obama, Eric "Pot" Holder, trató de decir que los bancos "demasiado grandes para encarcelar" eran finalmente algo del pasado, porque el gobierno estaba realizando un proceso penal en contra del "campeón" francés, el banco BNP Paribas. Se le acusa de violar las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos en contra de Irán y Sudán. La pena: una multa penal por $10 mil millones de dólares y la amenaza de anular la licencia bancaria del BNP Paribas en Estados Unidos, lo cual lo podría llevar a la quiebra.

La indignación contra Obama le ha salpicado también al jefe del Partido Socialista de Francia, Francois Hollande, a quien se le ha exigido que proteste por este proceso judicial cuando se reúna con Obama el próximo 6 de junio, en la conmemoración del "Día D" de la Segunda Guerra Mundial. El partido Frente Nacional de Francia, que acaba de ganar las elecciones al Parlamento Europeo en Francia, acusó a la Casa Blanca de Obama de "fraude organizado" y de tratar de debilitar al BNP con el fin de fortalecer a los patrocinadores de Obama en Wall Street. "Exigimos que el gobierno francés no se quede con los brazos cruzados", dice la declaración del FN.