El terremoto político europeo tumba un rey español

4 de junio de 2014

4 de junio de 2014 — España se prepara para coronar un nuevo rey antes de que termine el mes. El rey Juan Carlos anunció su abdicación a favor de su hijo Felipe el pasado 2 de junio. Los 40 años del reinado de Juan Carlos han sido sinónimo de la transición de España desde el aislamiento de la dictadura de Franco hacia el regreso "democrático" de España a Europa. El gabinete de gobierno sostuvo una reunión urgente para aprobar el texto de la breve legislación que se requiere para promulgar la transición, y las dos cámaras del parlamento programaron sus respectivas reuniones para aprobarla para el 18 de junio.

La abdicación del rey es algo que se preparaba desde hace tiempo, pero la decisión de proceder ahora coincide con el resultado de las elecciones del parlamento europeo, en donde las fuerzas insurgentes contra la Troika en España, como en la mayor parte de Europa, logró triunfos significativos. Por primera vez en tres décadas, el "PPSOE", como se ha motejado a los dos partidos que se intercalan en el gobierno, ganó menos del 50% de la votación total. Una de las cabezas que ya ha caído como resultado de eso es la de Alfredo Pérez Rubalcaba, líder del Partido Socialista (PSOE), quien renunció a raíz del desastroso resultado de 23% que obtuvo su partido, y convocó a un congreso del partido para julio a fin de elegir al nuevo liderato, en esta ocasión mediante un proceso de elecciones primarias. Las facciones de la Juventud Socialista y de Izquierda Socialista tratarán de arrebatar el liderato a los viejos leales a la monarquía británica, como Felipe González, y por lo pronto han hecho un llamado a un referendo para decidir la abolición de la monarquía.

Aparentemente se tomó la decisión de que era el momento de cambiar de rey a fin de preservar la institución de la monarquía, cuando todavía consideran posible hacerlo, dado el período de caos económico y político al que está entrando España con el resto de Europa.

Lo que sigue en España es una pregunta abierta, dado que todo el tejido institucional del país se ha desgarrado bajo las condiciones en que todo el sistema transatlántico se desintegra. El banquero favorito de los británicos, Emilio Botín, presidente del Banco Santander, salió inmediatamente en defensa de la realeza para "expresar también nuestra [sic] lealtad y apoyo al Príncipe de Asturias, a nuestro futuro rey Felipe", poco después del anuncio del rey Juan Carlos. Los directivos de los principales grupos financieros y empresariales de España, así como de los dos partidos que han gobernado a España bajo la monarquía parlamentaria, el ahora gobernante Partido Popular (PP) y su socio el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), salieron luego a abrazar el ancien régime, y secundaron al banquero Botín para expresar su inquebrantable lealtad a la corona.

Pero no así las decenas de miles de españoles que se congregaron en las plazas de más de 60 ciudades de España, así como en otras 30 ciudades del exterior, para exigir un referéndum sobre el establecimiento de la república para enterar a la monarquía de una vez por todas. Una encuesta reciente registró que un 40% de los españoles están a favor de la república, lo cual no tiene precedentes, según destacó el diario londinense Financial Times antier.

Dada la condición de mayor degeneración de la reina Elizabeth de Gran Bretaña, que es 12 años mayor que el rey Juan Carlos, se desató inevitablemente el rumoreo de si ella debería hacer lo mismo que los monarcas de Bélgica, Holanda y ahora España, y abdicar. ¡Nunca!, dijo el historiador de la realeza, Hugo Vickers. "Ella no tiene que abdicar. Si algo sale mal, ella puede tener una regencia como Jorge III". O si no, como señaló muy delicadamente el diario londinense Guardian, "los monarcas británicos, en el pasado, se han vuelto locos (Jorge III)... pero siguieron reinando".

Pero siempre hay una primera vez.