Muy bien. Pero ahora tiene que "abdicar" el Imperio Británico y su Troika genocida

11 de junio de 2014

11 de junio de 2014 – Ese es el título de una declaración que emitió el Movimiento LaRouche España, con relación al anunció de la abdicación del rey Juan Carlos de España. A continuación la reproducimos textualmente:

"Los éxitos demoledores de los oponentes a la Unión Europea (UE) en las elecciones para el Parlamento Europeo del 22 al 25 de mayo (en Francia, Gran Bretaña, Grecia e Irlanda) y el éxito considerable de los partidos contrarios a la UE en Dinamarca, Italia, Hungría, Austria y Polonia, significan un punto de inflexión: el comienzo del fin del imperio de la UE" escribió el 30 de mayo Helga Zepp-LaRouche, la presidenta del partido político alemán Bueso y fundadora del Instituto Schiller. "Los votantes han hecho responsable a la burocracia de la UE en Bruselas por el experimento fallido de la Unión Monetaria Europea, por la violación de derechos humanos producto de las políticas de austeridad de la Troika en Grecia, Italia, España y Portugal, y por el programa de austeridad del gobierno francés, inspirado en Bruselas", explicó Zepp-LaRouche.

El mismo terremoto político que ha sacudido a Europa, en España aceleró la abdicación del Rey Juan Carlos, que ha estado en el tintero por algún tiempo. Esa decisión se tomó no en España, sino en los centros de poder económico y político del Imperio Británico, y sus adláteres de Wall Street, con la intención de sacrificar al Rey para mantener la monarquía, una de sus instituciones preferidas para tratar de garantizar la permanencia del ancien regime, el sistema financiero del transatlántico que está en bancarrota irremediable.

Junto con este terremoto político, se viene muy pronto un terremoto económico de proporciones que la mayoría de quienes leen este volante ni se pueden imaginar. Para mantener el dominio de una burbuja especulativa internacional que ya excede los 1.700 billones de dólares, la City de Londres y Wall Street están por aplicar no solo los conocidos rescates externos de los grandes bancos quebrados, sino también rescates internos usando el "prototipo Chipre" como modelo: el despojo violento de las cuentas bancarias de la población, de sus pensiones y otros derechos laborales, de las condiciones de su existencia física misma.

Que esto significa genocidio, poco le importa al Imperio Británico. Ellos promueven, en todo caso, la reducción de la población del planeta de 7 mil millones de seres humanos a menos de mil millones, usando artimañas anticientíficas como la agenda verde para imponer no solo la "desnuclearización" sino también la "descarbonización" de la economía mundial. Y para imponer este genocidio, insisten en la eliminación del Estado nacional soberano, lanzan guerras irregulares en la forma de "revoluciones de color" para imponer cambios de régimen donde encuentran resistencia, y llegan al extremo demente de provocar una confrontación termonuclear entre Estados Unidos y la OTAN, por un lado, y Rusia y China por el otro lado.

Afortunadamente se está formando una alternativa. Mientras que todo el sector del transatlántico se hunde en la bancarrota, las guerras, y la destrucción de sus economías y poblaciones, no así las principales naciones de Asia y el Pacífico.

Como lo explicó Zepp-LaRouche:

"China ha dado prioridad a su programa de una Nueva Ruta de la Seda entre Asia y Europa, mientras que el acuerdo de cooperación estratégica al que llegaron Rusia y China en Shangai el 20 de mayo pasado, junto con 46 acuerdos específicos de colaboración fundamental, incluyendo áreas de alta tecnología, ha creado un nuevo polo, que también está orientado hacia India y la mayoría de los otros estados asiáticos. Ahora todo dependerá de que un grupo de naciones euroasiáticas confluya tan rápido como sea posible en una alianza de repúblicas soberanas y renuncie de una vez por todas a la idea de la guerra como medio de resolución de conflictos, y trabajen juntas por los fines comunes de la humanidad.

"La Nueva Ruta de la Seda, es decir, la realización de muchos proyectos de infraestructura en el nivel técnico más elevado, que es el requisito básico para el desarrollo de las regiones interiores del continente euroasiático, pero también de África, ahora se ha puesto en el orden del día a raíz de esta nueva alianza entre China y Rusia".

En Francia, el presidente del partido Solidarité & Progres, Jaques Cheminade, amigo y asociado de Helga Zepp-LaRouche y su esposo, el connotado economista norteamericano Lyndon LaRouche, lo planteó de esta manera:

"Propongamos a nuestras naciones y a nuestros pueblos una Europa desde el Atlántico hasta los Urales, y construyamos una Eurasia desde el Atlántico hasta el Mar de China, y dejemos de participar ya en un sistema de una moneda falsa emitida por el Banco Central Europeo y la City de Londres. Seamos inspiradores de un orden de 'distensión, entendimiento y cooperación entre los pueblos' ".

En España, sin duda debemos dejar atrás las reliquias institucionales del medioevo. Pero la cuestión más importante es: ¿Con qué las hemos de sustituir?

Tenemos que regresar a los principios renacentistas establecidos en el Tratado de Westfalia que puso fin a la era de guerras religiosas en Europa, y que hoy es tan odiado por el Imperio Británico y los banqueros especuladores: Estados nacionales soberanos, donde el principio rector es la paz lograda en base a garantizar el Bien del prójimo, dejando atrás los odios y revanchas con los que el Imperio siempre domina a sus súbditos.

El Movimiento LaRouche España exige:

1) Salir de la OTAN, que hoy funge como una institución que incita una confrontación termonuclear con Rusia y otras naciones (como se ve en el caso del golpe de estado fascista que ayudó a realizar en Ucrania), y que pone a España literalmente en la mira con las bases de Rota y Morón.

2) Salir del campo de concentración llamado la Unión Europea.

3) Salir del sistema del Euro y recuperar la soberanía nacional en política económica, restableciendo una moneda nacional protegida con controles de cambio y de capital.

4) Instrumentar de inmediato una reforma bancaria al estilo de la Ley Glass-Steagall de 1933 de Franklin Roosevelt, que permita la separación total de la banca comercial, de la especulativa.

5) Crear una banca pública y un sistema de crédito que permita la reconstrucción de la economía física y la creación de puestos de empleo mediante inversiones en educación, sanidad, infraestructura, proyectos de alta tecnología, etc. Esto incluye la construcción del Puente Terrestre Mundial, donde España jugará un papel decisivo como puente del progreso hacia África.

Los españoles no tenemos por qué seguir sufriendo el genocidio que el Imperio Británico y sus adláteres en Bruselas y Wall Street nos están imponiendo. No tenemos que seguir aguantando las nefastas y anticientíficas políticas "verdes" que la oligarquía ha creado para imponer el atraso y la desindustrialización. Podemos crear un futuro de progreso y dignidad para la humanidad, usando la cultura clásica y la ciencia para crear una economía basada en la energía ilimitada de la fusión termonuclear.

No abdiques tu responsabilidad histórica. Como le dijo el marqués de Posa al rey Felipe II en la famosa obra "Don Carlos" de Federico Schiller: "Entre miles de reyes, sed rey". Únete a las actividades del MLE.

¡No hay límites al crecimiento! ¡Sí hay límite al poder del tirano!

Movimiento LaRouche España