La guerra religiosa Sunita-Chiíta orquestada por los británicos pone en peligro toda la región del suroeste asiático

16 de junio de 2014

16 de junio de 2014 — A pesar del anuncio del fin de semana de una tregua en los combates en Iraq, toda la región del suroeste asiático sigue hundiéndose en las arenas movedizas de una guerra religiosa sunita-chiíta instigada por el imperio británico. Como lo presenta sucintamente (y con regocijo) el diario Washington Post: la situación en la región "se está convirtiendo rápidamente en una guerra entre sunitas y chiítas".

El Secretario de la Defensa de EU, Chuck Hagel, le ordenó al portaaviones USS GHW Bush que se dirigiera al Golfo Pérsico, lo que desató especulaciones de que Estados Unidos se estaba preparando para lanzar ataques aéreos en apoyo al gobierno de Bagdad. El movimiento provocó una advertencia de Teherán en el sentido de que una intervención militar extranjera solo complicaría la situación. Sin embargo, el Presidente Rouhani de Irán si dijo que estaría dispuesto a ayudarle al gobierno de Maliki en Iraq, si se lo solicitaran, y que consideraría también cooperar con EU para restablecer la seguridad en Iraq.

Mientras tanto, hay versiones noticiosas no confirmadas de que Irán ya tiene tropas dentro de Iraq. CNN informó que "un alto funcionario de seguridad en Bagdad le dijo el viernes a CNN que en los últimos días, Irán había enviado unos 500 soldados de la Guardia Revolucionaria a combatir al lado de las fuerzas de seguridad del gobierno iraquí en la provincia de Diyala... En medio de informes contradictorios, un funcionario estadounidense le dijo a CNN que el jefe de la fuerzas especiales Quds de Irán, general Qassimm Suleimani, estuvo en Iraq este fin de semana". El diario londinense The Guardian tiene una versión más elaborada: "Irán ha enviado 2,000 soldados de avanzada a Iraq en las últimas 48 horas para ayudar a combatir a la insurgencia yijadista, le dijo un alto funcionario iraquí al Guardian". El funcionario dijo que 1,500 elementos de las fuerzas basiji cruzaron la frontera en Khanaqin el viernes en tanto que otros 500 entraron por la zona de Badra Jassan. También dijo que el general Suleimani llegó a Bagdad "para supervisar la defensa de la capital".