El gran ayatolá Sistani le hace un llamado a los iraquíes para que defiendan al país

16 de junio de 2014

16 de junio de 2014 — Como lo ha informado LaRouchePAC a profundidad en los últimos días, el viejo escenario del imperio británico de dividir a Iraq ya está totalmente en marcha. El Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS, también conocido como Estado Islámico de Iraq y Levante, EIIL), que ha estado recibiendo respaldo durante estos tres años de guerra en Siria, de Turquía, Arabia Saudita, Catar y otros estados sunitas ricos en petróleo, ganó más terreno el 13 de junio al apoderarse de otras dos poblaciones, Saadiyah y Jalawla (en la provincia de Diyala que hace frontera con Irán) en su marcha hacia Bagdad.

El viernes, el gran ayatolá Ali al-Sistani, el clérigo de mayor jerarquía en Iraq, hizo un "llamado a las armas" para defender a Iraq a los fieles en la oración del viernes, a través del jeque Abdulmehdi al-Karbalai. "La población que pueda portar armas y combatir a los terroristas en defensa del país... debe presentarse como voluntario para unirse a las fuerzas de seguridad para lograr este objetivo sagrado" dijo.

Sin embargo, otro clérigo chiíta, Muqtada al Sadr, opositor al Primer Ministro Nouri al-Malaki, le dio instrucciones a sus seguidores, con sede en el sur de Iraq, de que desistieran de cualquier acción y esperaran instrucciones de cómo formar "brigadas de paz" para proteger los sitios sagrados chiítas.

No queda claro si el mensaje de Sistani es un llamado a una guerra religiosa en contra de los terroristas sunitas del EIIS o es un llamado a defender la nación, dada la corrupción en los medios de comunicación que quieren ver al país destruido en una guerra religiosa diseñada por los británicos. Hay también informes de que miles de jóvenes iraquíes se están presentando como voluntarios para defender la nación.

Pero reina el caos. En la medida en que continúa el avance del EIIS hacia Bagdad, la fuerzas kurdas iraquíes se apoderaron de Kirkuk, el principal centro petrolero en el noreste. Reuters informa que el ejército iraquí había abandonado antes la rica región petrolera de Kirkuk que está en las afueras del Gobierno Regional Kurdo autónomo, a quien se le había permitido el autogobierno formando parte del estado iraquí.

Uno de los grandes temas pendientes es si esto se va a convertir en una guerra religiosa regional abierta entre sunitas y chiítas, que es el viejo plan británico. El 13 de junio, Simon Henderson del Instituto sobre Política para el Cercano Oriente (WINEP) de Washington, derechista aliado a Israel, escribió: "La batalla por Iraq es una guerra saudí en contra de Irán, o por qué la invasión del EIIS a Iraq es en realidad una guerra entre chiítas y sunitas por el control del Medio Oriente". Henderson trabaja mano a mano con el asesor cercano del perito israelita de Obama, Dennis Ross, y WINEP alienta a los saudíes y otros sunitas del Golfo para que apoyen un ataque en contra de Irán que pudiera derrocar al gobierno. El 13 de junio, el Wall Street Journal informó que dos unidades del Cuerpo de Guardias Revolucionarias (IRGC) de Irán fueron desplegadas a Iraq el 11 de junio para combatir al EIIS. Sin esta ayuda, dice el WSJ, quizá no hubiera podido haber sobrevivido el gobierno iraquí al ataque de los terroristas sunitas. Las unidades tenían la tarea de proteger a Bagdad y las ciudades sagradas chiítas de Karbala y Najaf, dijeron las "fuentes de seguridad" del WSJ.

El gobierno de Irán, incluyendo el Presidente Rouhani, le ha ofrecido abiertamente ayuda a al-Malaki de Iraq en el combate a los terroristas, y en Teherán el viernes, las oraciones de los viernes presididas por el ayatolá Mohammad Imami Kahsani hicieron llamados a la "solidaridad y unidad" con el pueblo de Iraq en contra del EIIS.