Turba neonazi ataca la embajada rusa en Kiev

16 de junio de 2014

16 de junio de 2014 — Unos 300 jóvenes radicalizados arrojaron huevos, rocas y explosivos contra el edificio de la embajada rusa en Kiev el sábado 14, y rompieron casi todos los vidrios de las ventanas del edificio, voltearon y quemaron carros de la embajada y pintaron esvásticas en las paredes y destrozaron la bandera rusa reemplazándola con la bandera ucraniana, según informó la agencia Itar-Tass. Los medios informan que el ataque se produjo en respuesta al derribo de un avión militar ucraniano a manos de las milicias contrarios al gobierno de Kiev, cerca del aeropuerto de Lugansk en donde murieron todas las 49 personas a bordo. El gobierno profascista de Kiev inmediatamente culpó a Rusia por el ataque al avión.

El canciller ucraniano Andrii Deshchytsia dio un discurso ante la turba en donde se refirió al Presidente ruso Vladimir Putin con una expresión vulgar y soez (literalmente, "cabeza de verga") al Presidente ruso Vladimir Putin, lo que provocó fuertes protestas del Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov. Aleksei Pushkov, presidente de la comisión internacional de la Duma rusa, denunció que el ataque había sido planeado con anticipación: "No fue algo espontáneo, sino una acción cuidadosamente planeada... De otra forma, ¿cómo es que los atacantes tenían explosivos?" Y el gobierno ruso presentó una resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU denunciando el ataque, pero fue bloqueado por el Reino Unido, Estados Unidos y Francia, según Itar-Tass.

Mientras tanto el presidente ucraniano Poroshenko, llamó "héroes" a los 49 soldados muertos y anunció que el ejército ucraniano iba a lanzar ahora "por primera vez" una "contraofensiva... Nuestras fuerzas armadas han empezado a presionar a los terroristas. Le he asignado a las Fuerzas Armadas el objetivo altamente prioritario de asegurar el control de la frontera de la nación ucraniana, a través del cual los terroristas reciben armas, maquinaria, refuerzos y dinero". También alegó que se detuvieron siete "columnas" de vehículos que intentaban cruzar la frontera con Ucrania, incluyendo la "destrucción de varios tanques, APCs y un lanzacohetes".

Mientras hablaba Poroshenko, las Fuerzas Armadas ucranianas bombardeaban un suburbio de Lugansk en donde murieron 100 personas entre milicianos y civiles.

Los informes de la televisión rusa hablan de que en las últimas 24 horas 13,500 refugiados cruzaron la frontera de Ucrania a Rusia en la región de Rostov, en tanto que se empieza a configurar una emergencia humanitaria generalizada en la región.