Economista suizo: Glass-Steagall o "rescate interno"

19 de junio de 2014

18 de junio de 2014. "Han pasado cinco años desde la última crisis financiera y los cimientos económicos han empeorado. La calma actual no debe ser base para regocijarnos sino para preocuparnos". El economista suizo Alfonso Tuor advirtió sobre el inminente desplome financiero y una conspiración para imponer los "rescates internos" en un artículo publicado en ticinonews.ch [1] el 11 de junio.

"Es inminente una nueva crisis financiera" dice el encabezado. Subtítulo: "Su curso será diferente: van a salvar al sistema financiero saqueando los ahorros de los ciudadanos".

Tuor da una lista de elementos que apuntan hacia una nueva crisis: bajas tasas, altos precios de los activos, etc. Cita al economista del banco UBS, George Magnus, quien comparó la "calma" actual en los mercados con la pausa que precedió la crisis del 2007, y el artículo de Jacques Attali en el periódico francés L'Express del 26 de mayo.

"Los depositantes y todos los ciudadanos deben saber que la próxima crisis va a tener un curso muy diferente al que tuvo en el 2008. Entonces, los bancos centrales y los gobiernos intervinieron para salvar al sistema financiero. Por el contrario, hoy, se va a recurrir a los depositantes para que paguen. Este curso (poco conocido) ha sido aprobado tanto por las autoridades europeas como suizas. Se llama 'rescate interno' (bail-in). En pocas palabras, se va a repetir el experimento de Chipre de la última crisis, cuando la quiebra de los bancos se pagó con los activos de los accionistas y tenedores de bonos, además de una enorme "quita" a los depósitos de más de 100 mil francos o euros. Prácticamente, se van a saquear los ahorros con el fin de evitar las quiebras bancarias y habrá una reestructuración de las deudas de los gobiernos mediante más recortes a los ahorros. El mundo avanza precipitadamente hacia este objetivo que va a arrojar a la economía europea y probablemente a la economía estadounidense a una deflación similar a la de los años treintas del siglo pasado. Todo parece indicar que este es el puerto al que quieren llegar los Mario Draghis, los Matteos Renzis y las Angelas Merkels".

Glass-Steagall

Tuor concluye: "¿Hay algún modo todavía para evitar este resultado? La salida sería una intervención inmediata para separar las actividades comerciales de los bancos (ahorro y préstamos, cuentas de cheques, etc.) de las actividades especulativas. Una rápida intervención de este tipo no se hará y por lo tanto esta carrera hacia el desastre será difícil de detener. De hecho, en la situación actual, un aumento imprevisto en las tasas sería suficiente para exponer la fragilidad del actual castillo de naipes financiero. Y es por este motivo que los bancos centrales intervienen para impedir que ocurra esa situación imprevista y desate una reacción en cadena.

"En suma, después de devastar la economía, el sector financiero se prepara a saquear nuestros ahorros. Sálvese el que pueda".