Jefe de la OTAN acusa: "Rusia tiene un complot secreto en contra del fracking"

21 de junio de 2014

21 de junio de 2014 — El Secretario General de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, de gira por Londres para discutir los planes de la próxima cumbre de la OTAN en Gales en el otoño, se robó las ocho columnas a nivel internacional cuando le dijo a los periodistas que Rusia estaba librando una sofisticada campaña de desinformación ¡para tratar de desacreditar el fracking! (fracturación hidráulica).

Rasmussen se reunió con el Primer Ministro Cameron y dio un discurso ante el Real Instituto de Asuntos Internacionales de la cancillería británica (Chatham House), en donde habló monótonamente por unos 20 minutos sobre los planes para la "Futura OTAN". Entre sus planes están mejorar su capacidad, más financiamiento y mejoras en el "estado de alerta" para actuar globalmente, todo con base en la idea de que "la unión trasatlántica es el fundamento del orden mundial".

Sin embargo, al margen del evento, Rasmussen hizo algunos otros comentarios desquiciados. El primero fue que alegó que Rusia ha enviado de nuevo tropas para amenazar la frontera con Ucrania. El segundo, que cubrieron los principales medios informativos británicos, fue el comentario loco sobre el fracking.

"Me he reunido con aliados quienes pueden informar que Rusia, como parte de sus operaciones sofisticadas de información y desinformación, está metida activamente en unas organizaciones dizque no gubernamentales, organizaciones ambientalistas que trabajan en contra del gas de esquisto, para que Europa siga dependiendo del gas importado de Rusia. Esta es mi interpretación".

Los grupos ambientalistas inmediatamente protestaron ruidosamente. La OTAN, según los medios informativos, declaró que las aseveraciones de Rasmussen eran su opinión personal. El Daily Telegraph citó a Greenpeace comentando sarcásticamente sobre el número de activistas de Greenpeace que ha encarcelado Rusia recientemente. Según dijo su vocero, "la idea de que somos títeres de Putin es tan ridícula que no le queda a uno más que preguntarse qué andan fumando en las oficinas centrales de la OTAN"