Daily Mail pide juicio político a Tony Blair

18 de junio de 2014

18 de junio de 2014 — El conocido corresponsal del Daily Mail, Simon Heffer, le hizo un llamado al parlamento para que entable un juicio político al ex Primer Ministro Tony Blair por haber conducido ilegalmente a Gran Bretaña a una guerra en contra de Iraq. Después de denunciar a Blair por seguir causando "indignación y perplejidad sobre Iraq" y llamándolo "un fantasioso interesado con sangre en las manos" en una entrevista reciente en Sky News [1], Heffer presenta el caso para pedir el juicio político.

Heffer escribe que aunque Blair merece ser enjuiciado como criminal de guerra, no es probable que esto suceda; por lo tanto, el parlamento debe entablarle juicio político. En el sistema británico esto se hace a través de la Comisión Selecta de parlamentarios quienes recaban la evidencia que hay que aportar a los fiscales para que prosigan con el caso ante los lores. Se puede lograr una condena con mayoría simple, momento en el cual se puede dictar sentencia, "que en teoría, podría incluir el enviar a Tony Blair a prisión".

No se ha enjuiciado políticamente a nadie desde 1806, y aunque en 1999 una Comisión Selecta decretó que el procedimiento era obsoleto e innecesario en la democracia parlamentaria moderna, no existe una legislación que haya derogado el enjuiciamiento político del conjunto de leyes y no existe una forma legal de bloquearlo. El enjuiciamiento político de Blair fue sugerido primero por Adam Price (parlamentario por Plaid Cymru) en el 2004, pero nunca se presentó formalmente.

Si se procediera con el juicio político, se compilaría toda la evidencia en un documento llamado Artículo para Juicio Político, que sería redactado por una comisión de parlamentarios, que incluiría probablemente funcionarios judiciales y otros parlamentarios con experiencia en asuntos legales. Después se le entregaría a la Cámara de los Lores, que fijaría una fecha para la audiencia, dependiendo de quien es el "Black Rod", el principal funcionario de la Cámara de los Comunes, "que pudiera detener al acusado en las celdas bajo el Big Ben".

Los cargos, escribe Heffer, son claros: "¿Sabía el señor Blair que le estaba mintiendo al parlamento cuando presentó el 'expediente dudoso', en donde se argumentaba que Saddam tenía armas de destrucción masivas que podía desplegar en contra de Occidente en solo 45 minutos, para ganarse por lo tanto la autoridad del Parlamento para irse a la guerra en base a un engaño?... ¿Es, por lo tanto, responsable por las 179 muertes del personal de servicio británicos, para no mencionar las decenas de miles de civiles iraquíes que murieron en el conflicto? ¿Y por las 9 mil millones de libras que nos costó?".

"Por sobre todo, ¿no ha dañado él los intereses de este país al crear una inestabilidad de largo plazo en la región debido a una decisión que era ya sea negligencia criminal o posiblemente tomada sobre bases fraudulentas?"

Heffer concluye: "Yo sospecho que en la medida en que empeoran las cosas en Iraq —y van a empeorar— pudiera no ser imposible lograr una mayoría en la Cámara de los Comunes para enjuiciar al señor Blair. Cual sería el resultado en la Cámara de los Lores, en donde ellos decidirían si es culpable o inocente, va a depender de la evidencia. El público está pidiendo a gritos que se presente esa evidencia. Y el enjuiciamiento político es la herramienta de derecho constitucional correcta para poder acusar por dicho comportamiento al ex primer ministro". Y si se le enjuicia, "finalmente conoceríamos, de una vez por todas, cual debe ser el verdadero puesto en la historia para Tony Blair".

Si el parlamento entabla el juicio político a Blair, la pregunta pendiente va a ser, ¿por qué el Congreso de Estados Unidos no enjuicia políticamente al Presidente Barack Obama, compinche en el crimen de Blair?".