Mensaje de Natalia Vitrenko a la Conferencia del Instituto Schiller

24 de junio de 2014

24 de junio de 2014 –- El domingo 15 de junio el Instituto Schiller celebró los 30 años de su fundación con una conferencia internacional en la ciudad de Nueva York, con el tema de la construcción de "Un mundo sin guerra". La doctora en economía y presidenta del Partido Socialista Progresista de Ucrania, Natalia Vitrenko, envió el siguiente mensaje que se leyó durante la conferencia:

Natalia Vitrenko, Ucrania

Doctora en economía, presidenta del Partido Socialista Progresista de Ucrania, cofundadora del Frente de Resistencia Nacional en contra de la Eurocolonización

Felicitaciones en este aniversario, el cual no es solo importantes para el Instituto Schiller, sino para toda la humanidad progresista.

Me siento muy honrada de formar parte, junto con el movimiento de LaRouche, en la pelea para cambiar al mundo y a la civilización. Me honra conocer a Lyndon LaRouche y a Helga Zepp-LaRouche, estas dos espectaculares figuras públicas de nuestro tiempo, personalmente, y de conocer a muchos activistas del movimiento de LaRouche en Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Australia y en otros países.

Yo valoro enormemente su trabajo intelectual y de investigación, que es honesto, valiente, y grande en espíritu.

También es grandioso el significado práctico de vuestro trabajo, porque muchos científicos y políticos alrededor del mundo se han guiado por sus evaluaciones sobre el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio, y de los problemas del sistema bancario, así como —más importante— vuestras propuestas específicas para transformar el mundo.

Como es usual, el tema de su conferencia, "¡Pongamos fin a la guerra!", es preciso y extremadamente oportuno. Es especialmente oportuno para nosotros en Ucrania, y para todo el continente Eurasiático. En nuestro país en estos momentos tenemos una guerra. Es una guerra terrible de un régimen neonazi en contra de la población del sureste de Ucrania, que se ha levantado en contra de ello. Ustedes y nosotros identificamos precisamente la naturaleza del golpe de Estado en Ucrania, y presentimos el peligro monstruoso que resultaría de esto, no solo para nuestra gente, sino para toda la humanidad. Fue el Instituto Schiller quien organizó la gira histórica de nuestro delegación en Francia, Alemania, e Italia (del 25 de febrero al 5 de marzo de 2014) lo cual hizo posible un avance político e informativo para que saliera la verdad acerca de lo que está pasando en Ucrania, durante nuestros numerosas reuniones con figuras políticas y públicas en estos países, y por medio de conferencias de prensa (incluso en el Parlamente Europeo) y entrevistas a los medios de comunicación. Indiscutiblemente, esto fue nuestra contribución conjunta para evitar que se iniciara una Tercera Guerra Mundial.

Pero los funcionarios en Bruselas y Washington, persiguiendo sus propósitos geopolíticos y defendiendo sus propios intereses personales egoístas, han dado apoyo a los golpistas ucranianos y pactaron una alianza vergonzosa con los nazis ucranianos.

Hoy, el sureste de Ucrania se está ahogando en sangre. Miles de personas han sido asesinadas, y decenas de miles son refugiados. Hemos tenido la tragedia de "Khatyn" en Odesa, [1] las tragedias de Mariupol y Volnovakha, el bloqueo y la catástrofe humanitaria en Slavyansk, y la utilización de bombas de racimo y bombas de fósforo en contra de civiles. Estos sucesos, y muchos más, están sucediendo justo en frente de nuestra mirada, en el centro de Europa. Pero las Naciones Unidas y la OSCE se quedaron calladas, y ni la Cruz Roja ni los periodistas de agencias de noticias internacionales están trabajando en los sitios álgidos de Ucrania.

Y en este marco, se ha lanzado una campaña enorme en los medios de comunicación de Ucrania, cuyo propósito es convertir a toda la población en nuestro país en nazis y robots asesinos sin escrúpulos, con el objetivo de incitar una guerra con Rusia. No hay duda alguna de que esto sería una catástrofe para el continente eurasiático.

Yo estoy segura, que como siempre ustedes van a hacer una deliberación profunda sobre las causas de la guerra en Ucrania, e identificarán quienes la ordenaron y la llevaron a cabo, y cuales son sus motivos. Y, como siempre, ustedes van a ofrecer una alternativa de paz. Yo prometo hacer todo lo que sea posible, para llevar sus conclusiones a los ciudadanos de Ucrania.

¡Les deseo todo el éxito!

De ustedes,

Natalia Vitrenko

Kiev, 13 de junio de 2014

[1] Nota del traductor: La muerte en un incendio provocado de docenas de personas en el edificio del Sindicato de Trabajadores de Odessa, el 2 de mayo, se han comparado con la masacre de marzo de 1943 en la población de Khatyn, en Bielorrusia, ocasionada por el batallón 118 del ejército nazi, compuesto mayormente por colaboracionistas de Ucrania. Las víctimas de Khatyn fueron encerradas en un cobertizo y quemadas vivas.