Reunión extraordinaria de la OEA para discutir caso Argentina

30 de junio de 2014

30 de junio de 2014 — A solicitud del gobierno argentino, la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó a una reunión especial de su Consejo Permanente para hoy lunes a las 10:00am en sus oficinas centrales de Washington DC, en donde los embajadores de los Estados miembros van a discutir la crisis de Argentina y a su vez convocarán a una sesión extraordinaria de Ministros de Relaciones Exteriores para el jueves 3 de julio a las 3pm. Esa reunión, señala la declaración oficial de la OEA se convoca "con el propósito de analizar el tema de 'La reestructuración de la deuda soberana: el caso de Argentina y sus consecuencias sistémicas' ", en donde van a hablar el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Héctor Timerman y el ministro de Finanzas, Axel Kicillof.

Con todo el clamor que hay en Iberoamérica por las implicaciones del asalto de los fondos buitres contra Argentina, otro organismo internacional salió ya en defensa de Argentina. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la ONU dio a conocer una declaración el 25 de junio respaldando a la Argentina en su lucha en contra de los fondos buitre, en dond exhortan a creación de un "mecanismo internacional" que permita resolver "los conflictos de intereses suscitados por defaults soberanos".

La CEPAL destaca que "la crisis financiera global y sus efectos, y la crisis de la eurozona, han vuelto a poner de relieve varias de las profundas inconsistencias e inequidades, tanto en relación con la organización del sistema monetario internacional como con el poder desmesurado que adquiere el mundo de la finanzas por sobre el del trabajo y la producción", indicó Bárcena.

A través de un comunicado, destacó que "estas crisis han demostrado que para evitar costos económicos y sociales profundos y duraderos se requieren mecanismos de negociaciones y soluciones a nivel internacional que faciliten los pagos y permitan un manejo adecuado de la deuda en el tiempo".

El riesgo asociado a la ausencia de un mecanismo de este tipo es, precisamente, lo que vuelve a ponerse de relieve a partir de la reciente decisión de la Corte de Suprema de Justicia de los Estados Unidos. Por lo cual, Bárcena considera que "dicha decisión no solo dificulta, o quizás imposibilite, que Argentina continúe con el pago del servicio de su deuda reestructurada, sino que atenta contra la estabilidad del sistema financiero internacional, en tanto constituye un precedente que puede obstaculizar otros procesos de reestructuración de deuda soberana en el futuro".

Así mismo, afirmó que "sin esa reestructuración, Argentina hubiera experimentado otra 'década perdida' en los años 2000", y subrayó que "dificultosamente y a lo largo de casi 10 años, el país logró una aceptación mayoritaria de su propuesta".

En este sentido, Bárcena sostuvo que "se trata entonces de un caso testigo para la comunidad internacional, como ya lo han hecho saber numerosos gobiernos y organismos internacionales, que pone de manifiesto un vacío legal que debería dar lugar a una reforma en la normativa internacional que permita proteger el bien común del afán de ganancias extraordinarias de las minorías".