La guerra global del imperio británico ya está aquí

5 de julio de 2014

5 de julio de 2014 — Día a día, se acelera el proceso hacia una guerra global, cuya intención Lyndon LaRouche identificó desde que se perpetró el atroz asesinato de Gaddafi. Basta con echar una mirada al planeta.

Primero, Ucrania, en donde el Presidente Poroshenko de dudosa procedencia, que fue instalado en el poder mediante las fuerzas nazis respaldadas por los británicos y Obama, ha estado teniendo discusiones diarias con el Presidente de Rusia Vladimir Putin, con la canciller de Alemania Angela Merkel, y el Presidente de Francia, Holland, a fin de calmar la situación en el sureste de Ucrania. Pero de repente, Poroshenko declaró el final del cese al fuego, bajo presión de lo que el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia llamo "influencia extranjera". La violencia se intensificó dramáticamente en las horas subsiguientes.

Segundo, Iraq, donde el califato, que salió a la luz mediante un proceso de guerras imperiales británicas y el respaldo del terrorismo en la región, está ejecutando una masacre cada vez más aterradora, llegando cada vez más cerca de Bagdad. Mientras tanto, el títere británico Obama está enviando fuerzas de Estados Unidos, además de aviones robot y barcos armados, para avivar las llamas.

El proceso en el sudoeste de Asia no se limita a Iraq; la "jijad sin fronteras" se esta extendiendo en el Líbano, en Yemen y el este de África, siempre con la ayuda y el patrocinio de los socios menores saudíes del imperio británico. También en el borde está Israel, donde el gabinete aparentemente está estancado sobre cual será la represalia que impondrán debido a los tres adolescentes israelíes que fueron secuestrados y encontrados muertos.

Y sin pasar por alto a Asia, donde el primer ministro japonés Abe, el 1ro de julio se brincó al parlamento (Dieta) para que su gabinete aprobara una reinterpretación de la Constitución a fin de permitirse una mayor flexibilidad en las actividades militares en la región.

La ola global de guerras permanentes bestiales tiene una fuente desde lo más alto, y tiene una solución desde lo más alto. Comienza en Estados Unidos con el juicio político al títere británico Obama, para que le siga inmediatamente la instalación de las cuatro leyes de LaRouche para llevar al imperio a la bancarrota. En este contexto, la cuestión de regresar a Estados Unidos a sus bases Constitucionales por medio del enjuiciamiento político a Barack Obama es una cuestión de interés urgente para todo el mundo.