Argentina pagó su deuda con crecimiento económico, no matando a su población

8 de julio de 2014

7 de julio de 2014.- En una intervención oportuna, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Naciones Unidas, acaba de dar a conocer un informe en donde se muestra que entre el 2002 y el 2010, Argentina tuvo la mayor tasa de crecimiento económico anual promedio de los últimos 50 años, superando con mucho a las otras economías grandes de Iberoamérica, así como a Corea del Sur.

El crecimiento de Argentina fue producto de las políticas contra la austeridad adoptadas por el finado Presidente Néstor Kirchner en el 2003 y continuadas por su esposa y sucesora, la actual Presidenta Cristina Fernández. Poco después de tomar posesión Kirchner hizo una declaración que Alexander Hamilton hubiera entendido muy bien: "Crezcamos para poder pagar nuestras deudas; los muertos no pagan". Esa insistencia en el crecimiento económico soberano fue también la premisa para las reestructuraciones de la deuda del 2005 y 2010, que volvieron locos a Londres y Wall Street y sus aliados los fondos buitre.

El informe de la CEPAL, "Fortalecimiento de las cadenas de valor como instrumentos de política industrial", muestra que Argentina tuvo un PNB anual promedio de 5.56% entre 2002 y 2010, mayor que el de Brasil (3.38%), Chile (3.43%), México (1.81%), y de Corea del Sur (4.16%). La creación de empleo (4.20%) fue también la más alta en los últimos 50 años, superando a Brasil, Chile y México.

Lo que está detrás del asalto de los fondos buitres en contra de Argentina hoy es la rabia del imperio británico por el hecho de que Argentina "no siguió las reglas".

La batalla legal continúa. El lunes 7 se reunieron el ministro de Finanzas Kicillof y su delegación con el Magistrado Especial Daniel Pollack en Nueva York durante 3 horas, tras lo cual regresaron de inmediato a Argentina, sin aceptar preguntas de los medios. El Ministerio de Finanzas dio a conocer inmediatamente un breve comunicado de prensa simplemente diciendo que Kicillof le planteó en gran detalle a Pollack la situación de la deuda y le reiteró que era "imposible" que Argentina cumpliera con el fallo del juez Thomas Griesa que establece que Argentina no le puede pagar a sus tenedores de bonos reestructurados a menos que también le pague a los fondos buitre la cantidad total nominal de los bonos en mora que tienen en su posesión, por $1,600 millones. Argentina está dispuesta a continuar dialogando "para garantizar condiciones justas, equitativas y legales, que impliquen tener en consideración los intereses del 100% de los acreedores" concluye el comunicado.