Presidenta de Brasil: las grandes naciones requieren independencia científica y tecnológica

16 de julio de 2014

16 de julio de 2014 — Luego de reunirse con el Presidente ruso, Vladimir Putin, en Brasilia el pasado lunes 14, la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff resumió sus discusiones y los acuerdos logrados en conferencia de prensa conjunta. Una de las declaraciones que mejor capta el espíritu de la reunión y de la histórica Cumbre del BRICS que se inauguró el martes 15 en Brasilia es: "Nuestros países están entre los más grandes del mundo, y no se pueden contentar, en medio del siglo XXI, con ningún tipo de dependencia" dijo Rousseff. "Los últimos acontecimientos muestran que es esencial que busquemos por nosotros mismos nuestra autonomía científica y tecnológica".

La Presidenta dijo lo anterior "sin mencionar directamente el escándalo de espionaje de Estados Unidos", señala secamente la agencia de prensa oficial de Brasil, Agencia Brasil.

Tal es el nuevo paradigma que está recorriendo el mundo: las naciones se están uniendo para defender su derecho a buscar y garantizar el progreso científico y tecnológico para sus poblaciones; ¡la globalización está condenada!

El grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en conjunto representa el 43% de la población mundial y cubren el 30% del territorio del planeta, localizado en tres continentes. Los presidentes ruso y brasileño discutieron sobre los avances en la cooperación que desean que se produzca en la cumbre del BRICS, en el frente económico y en general de los cambios en las relaciones internacionales actuales hacia un orden mundial más justo y pacífico. También acordaron discutir con sus socios regionales las perspectivas de cooperación económica entre los países del Mercado Común de América del Sur y la Unión Económica Euroasiática.

En cuanto a asuntos bilaterales, el comercio entre Brasil y Rusia se ha más que duplicado desde que el Presidente Putin visitó por primera vez Brasil en el 2004, y se firmó un acuerdo para trabajar juntos para casi duplicar el comercio entre sus dos países a $10 mil millones de dólares al año. Sin embargo, "nuestra colaboración no está limitada al intercambio comercial" dijo Rousseff. "Subrayamos la importancia de la cooperación en defensa y en los usos pacíficos de la energía nuclear".

Entre los siete acuerdos bilaterales que firmaron los dos Presidentes esta uno de defensa antirradares (con el cual las fuerzas armadas brasileñas participarían con las fuerzas armadas rusas en el uso del sistema de defensa tierra aire Pantsir-S1 de Rusia, que los brasileños están interesados en comprar) y un acuerdo para expandir las instalaciones en Brasil del sistema de navegación satelital GLONASS de Rusia.