El flanco BRICS de Argentina, la cooperación con Rusia y China, vuelve locos a los buitres

18 de julio de 2014

16 de julio de 2014 — Los fondos buitre del imperio británico, y sus cabilderos de la ATFA (Fuerza de Tarea Americana Argentina) se están volviendo locos al darse cuenta de que, si en algún momento tuvieron anteriormente alguna palanca de presión sobre esta nación, se está desvaneciendo rápidamente en la medida en que surge una nueva arquitectura financiera y de desarrollo global en la cumbre BRICS, donde no tienen cabida los de su calaña.

Durante su intervención el pasado miércoles 16 en la reunión del BRICS y Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, le dio la bienvenida a la creación del Nuevo Banco de Desarrollo, "un banco de desarrollo que apunte a lo comercial, a lo infraestructural y también, por qué no, a poner orden en unas finanzas internacionales, absolutamente desquiciadas". Por eso, dijo, "la convocatoria a todos los países, es la de aunar esfuerzos en esta verdadera cruzada de una nueva organización global en materia de política, económica y financiera que tenga consecuencias sociales, políticas y culturales positivas para nuestros pueblos".

El encabezado del comunicado de la Presidencia de Argentina es: "Es indispensable un nuevo orden financiero global" afirma la Presidenta en la Cumbre BRICS Unasur".

Argentina acaba de firmar importantes acuerdos económicos y energéticos con Rusia, de los cuales el principal componente es la energía nuclear. Se comenta que el Presidente chino Xi Jinping, quien llega el 18 de julio, viene preparado para ofrecer $50 mil millones de dólares en inversiones en el sector de energía de Argentina —petróleo, gas y nuclear— además de en la industria presada, autopartes y farmacéutica. China le ofrecerá también a Argentina un crédito por $3 mil millones para mejorar sus reservas. Durante la reciente visita de Putin, los rusos enviaron una delegación a la reserva gigantesca de gas y petróleo de gas de esquisto Vaca Muerta, donde tienen interés en invertir.

Esto está haciendo que se vuelvan locos los del ATFA y sus sicarios afiliados, en particular debido a que se están dando cuenta de que también está en jaque el control del imperio sobre el mercado de materias primas también. El ATFA acaba de lanzar una nueva serie de avisos amenazadores pagados en la prensa, en contra de Argentina; ayer salió publicado el primero en el Washington Post y el Wall Street Journal bajo el encabezado "¿Está sentando Argentina las bases para un nuevo incumplimiento?" Acusa al gobierno de estar planeando un incumplimiento y le exige una capitulación inmediata y obediencia a la sentencia del juez Griesa, tras lo cual, alegan, el país va a poder cosechar "enormes beneficios", especialmente en la forma de inversiones extranjeras.

Para reforzar su punto, el ATFA saca a relucir de nuevo al lunático del libre mercado y defensor de la fracturación hidráulica, Bernard Weinstein, del "Proyecto 4% de crecimiento" en el Instituto George W. Bush, cuyo artículo en el Investors Business Daily amenaza con que si Argentina incumple va a perder la posibilidad de ganar acceso a los mercados de crédito internacionales (de los cuales ha estado excluida en los últimos diez años de todas formas) y pudiera alejar a los inversionistas que pudieran estar interesados en Vaca Muerta. Vaca Muerta pudiera hacer autosuficiente en energía a Argentina y un exportador neto de energía, escribe Weinstein, pero hasta Chevron Corp., que ya ha invertido en el proyecto, podría salirse si Argentina no abandona sus políticas "desatinadas".

¡El factor decisivo es la queja de Weinstein de que Argentina está "hipotecando" Vaca Muerta a Rusia y China! Como le dijo el economista progobierno Agustín D'Attellis a la agencia de noticias Telam, la publicación del artículo de Weinstein ahora difícilmente es una coincidencia. Se está celebrando la Cumbre del BRICS y los buitres "realmente están espantados ante la posibilidad de que recibamos apoyo y finalmente financiamiento" para Vaca Muerta y otros proyectos. El artículo de Weinstein, dijo, no hace más que probar que los buitres "no tienen intención de negociar, sino que se quieren apoderar de los recursos naturales y continuar especulando".