Expulsan al jefe de la oficina de la CIA en Berlín

14 de julio de 2014

14 de julio de 2014 — Tras la expulsión de Alemania del jefe de la oficina de la CIA en la Embajada de Estados Unidos en Berlín, están las enormes tensiones producidas por la negativa de Alemania a usar la crisis de Ucrania como un detonador de una confrontación estratégica con Rusia. Siguiendo el guión británico, los agentes de inteligencia de EU, con su influencia dentro de los servicios secretos de Alemania, así como con sus agentes dobles, se habían estado desplegando para atacar lo que públicamente se conoce en alemán como "Putin Versteher", es decir, los que "entienden" el punto de vista ruso, y que por lo tanto buscan dejarle la puerta abierta a Moscú.

Una fuente, cuyos negocios de consultoría entre Alemania y Rusia fueron diezmadas hace varios años después de que fue atacado públicamente por mantener lazos con el ex canciller Gerhard Schroder en el gasoducto 'North Stream' de Gazprom, y también con Lyndon LaRouche, atestiguó qué tan sucia puede ser esta guerra de inteligencia.

Otra fuente que está activa en los círculos de la OTAN confirmó que la visita a Berlín en junio del subsecretario sobre Terrorismo e Inteligencia Financiera del Tesoro de EU, David Cohen, estuvo acompañada de amenazas, quien estuvo ahí para presionar por sanciones más fuertes en contra de Rusia, que amenazaban los vínculos con industrias alemanas. A fines de abril, la Oficina de Protección de la Constitución del Gobierno Federal (Bundesamt für Verfassungsschutz, BfV) fue obviamente presionada para que hiciera sonar la alarma de que se creía que un tercio del personal de la embajada rusa eran agentes del Servicio de Inteligencia Extranjero de Rusia. Los ciudadanos alemanes que entraran en tratos con dichos agentes serían "increíblemente ingenuos", una amenaza flagrante de que Alemania iba a someter a una investigación de contrainteligencia a sus propios ciudadanos por simplemente haber hecho contacto con la embajada Rusa. Los ucranianos antirrusos exiliados en Alemania han atacado públicamente a Helga Zepp-LaRouche y a su partido político, Movimiento Solidaridad por los Derechos Civiles (BüSo), de ser agentes del aparato de propaganda de Putin.

El blog estadounidense Daily Beast, creado por la admiradora de Tony Blair, Tina Brown (lady Evans, CBE), tiene un extenso artículo el 12 de julio sobre el asunto de la CIA en Berlín, repleto de fuentes anónimas que confirman que EU tuvo que operar a espaldas de los servicios secretos alemanes, y pretende también explicar el por qué: debido a la infiltración rusa de Alemania, dado que, después de todo, Putin fue el jefe de la KGB en Dresden hasta 1990.

La expulsión de Alemania del jefe de la oficina de la CIA no es más que la punta del témpano de la política alemana de evitar la guerra con Rusia. Fuentes militares alemanas dijeron sin rodeos que en la cumbre de la OTAN en septiembre en Gales, Alemania y Francia no van a permitir la expansión de la OTAN hacia el este. Va a haber el usual comunicado de prensa de "están abiertas las puertas para nuevos miembros" etc., pero "nada de expansión". El viejo entrelazamiento de los servicios secretos y operaciones de inteligencia militar de EU y Alemania a lo largo de décadas, se ha convertido ahora en una calle de dos vías, en donde los esfuerzos alemanes por evitar un desastre estratégico se están replicando en Estados Unidos con los opositores a la política bélica de Obama y los británicos. Muy pronto, el tema no va a ser, qué tantos agentes dobles de la CIA hay en Berlín, sino quienes en Washington son los agentes de la política bélica del imperio británico que tienen que ser expulsados.