Presidente Putin contempla una "asociación energética" del BRICS que incluye un Banco de Combustible Nuclear

24 de julio de 2014

24 de julio de 2014 — Durante la cumbre del BRICS que se llevó a cabo la semana pasada en Fortaleza, Brasil, el Presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que había planes para establecer una "asociación energética" del BRICS, que incluiría un banco de reservas de combustible nuclear y un instituto sobre política energética. Esta iniciativa internacional revolucionaria se produjo inmediatamente después de los amplios acuerdos bilaterales sobre energía nuclear que Rusia firmó con Argentina y con Brasil la semana de la cumbre. Un banco de combustible nuclear del BRICS y Rusia abre la posibilidad de contrarrestar el dominio que ha tenido por décadas la mafia de la no proliferación, engendro de Bertrand Russell, sobre la energía nuclear en las naciones en vías de desarrollo. El concepto mismo no es nuevo y no es la primera vez que Rusia lo propone. Pero en la nueva geometría política del BRICS, se convierte potencialmente en un mecanismo instrumental, junto con el nuevo banco para inversiones en infraestructura, para el despliegue a gran escala de la tecnología nuclear a nivel mundial.

En el 2004, perturbado ante el control político que tenía Estados Unidos, en particular, sobre la disponibilidad de energía nuclear, y las escaramuzas con Corea del Norte e Irán, el Dr. Mohamed ElBaradei, entonces director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por siglas en inglés), creó un equipo de expertos para que elaborasen opciones para que la energía nuclear estuviera disponible "sin estar sometida a consideraciones políticas externas". A pesar de que la IAEA trataba de hacer que los nuevos países nucleares prescindieran del enriquecimiento y el reprocesamiento del combustible, ElBaradei subrayó que ninguna propuesta "debería alterar el derecho que tiene todo Estado a tomar sus propias decisiones con relación al ciclo de combustible nuclear" siempre y cuando se adhieran a las regulaciones de la IAEA.

Dos años después, el Presidente Putin propuso el establecimiento de un centro internacional de enriquecimiento de uranio y combustible nuclear en el este de Siberia, para romper el estancamiento en la disputa nuclear iraní, ofreciendo las instalaciones para todo el enriquecimiento de uranio de Irán, en donde Irán sería el propietario del combustible pero Rusia se lo mantendría en su fábrica. No es de sorprender que la oposición de Estados Unidos significó que la propuesta nunca llegó a ninguna parte en términos de resolver la situación iraní o ninguna otra de manera más amplia.

Hoy, tres cuartas partes de las plantas de energía nuclear que están bajo construcción en el mundo, se ubican en las naciones del BRICS. Quitarle el control del comercio y la disponibilidad de tecnología nuclear al moribundo sistema trasatlántico, y proporcionar el necesario financiamiento de los proyectos, llevará a que haya una explosión en el desarrollo nuclear.

Y existe la advertencia de que las sanciones bajo consideración en contra de Rusia por parte de las naciones europeas podrían tener un fuerte impacto en la operación de las ya menguantes capacidades nucleares de Europa. El corresponsal sobre economía de la BBC, Andrew Walker, delineó el 21 de julio en un artículo, el modo en que más sanciones de Europa podrían mutilar lo poco que aún queda de las capacidades nucleares de Europa, si Rusia decide tomar represalias. Rusia exporta a Europa no solo petróleo y gas, sino también uranio (18%), uranio enriquecido para combustible nuclear (30%) y el cuidado de las 18 plantas nucleares construidas por Rusia que funcionan en Europa. Varios países en Europa (Francia, Eslovaquia y Hungría por ejemplo) obtienen la mitad o más de su electricidad de las plantas nucleares. "Hay bastantes razones por las que los países de la UE se muestran cautelosos sobre el endurecimiento de las sanciones en contra de Rusia. La necesidad de suministros nucleares es una de ellas" concluye Walker.