El voto en el Congreso para reafirmar sus facultades abre el camino para el juicio político a Obama, y a un nuevo orden finan...

28 de julio de 2014

El voto en el Congreso para reafirmar sus facultades abre el camino para el juicio político a Obama, y a un nuevo orden financiero justo

28 de julio de 2014 -– Con el voto abrumador este 25 de julio para reafirmar las facultades constitucionales únicas del Congreso, no del Presidente, en lo que respecta a las decisiones de si la nación hace o no la guerra, el Congreso de Estados Unidos ha manifestado su repudio decisivo al títere británico del Presidente Barack Obama. El voto histórico de 370 a favor y 40 en contra de la Resolución Concurrente 105 (HConRes 105) de la Cámara de Representantes, simplemente establece que "el presidente no desplegará ni mantendrá Fuerzas Armadas de Estados Unidos en un rol de combate sostenido en Iraq sin una autorización estatutaria para tal fin".

El resonante voto bipartidista se contó después de un debate de una hora, en la cual los principales patrocinadores de la resolución, los representantes James McGovern (demócrata de Massachusetts), Walter Jones (republicano de Carolina del Norte) y Barbara Lee (demócrata de California) entre otros, destacaron su importancia como un retorno al principio constitucional que los Presidentes de ambos partidos han violado constantemente, tanto en la forma en que el principio se consagra en el Artículo I, Sección 8 de la Constitución, como en la forma especificada en la legislación autorizada conocida como Ley de Facultades de Guerra, la cual cita específicamente la Resolución HConRes 105.

Ahora la situación está madura para que el Congreso reafirme su responsabilidad constitucional en otras áreas decisivas, como la economía, adoptando medidas de inmediato para reinstituir la ley Glass-Steagall y el Sistema Americano de economía en su integridad, como lo ha exigido Lyndon LaRouche en sus "Cuatro leyes nuevas para salvar a EUA, ¡ya!"

Es obvio que la capacidad de Obama y de sus patrocinadores británicos para controlar la situación, "se desmoronó por completo", comentó el estadista estadounidense Lyndon LaRouche. "No lo pudieron sostener".

Se ha allanado el camino para que el Congreso reafirme su obligación constitucional de hacer un juicio político a Obama —lo cual es urgente— y para llevar a cabo "todo un sistema de gestión financiera honrada entre las naciones", agregó LaRouche. "El mundo no tiene que ser gobernado del modo en que ha sido gobernado hasta ahora. El mundo se puede gobernar sobre una base justa para la mejora de los poderes productivos del trabajo en cada nación. Hacia eso es que debemos de apuntar".

De hecho, la semilla de ese nuevo sistema internacional se ha establecido ya en la reciente reunión de los países del BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudamérica) en Brasil, los cuales en solidaridad con las naciones de Sudamérica ha lanzado un proyecto que se basa en el rechazo al actual sistema financiero usurero, para sustituirlo con uno que proporcione crédito para proyectos de desarrollo de tecnología avanzada, con base en el aumento de la densidad de flujo energético, el desarrollo de la energía de fusión termonuclear y la cooperación entre las naciones.

Tanto la aprobación de la resolución HConRes 105 como el lanzamiento del proyecto del BRICS —que incluye a naciones que representan en conjunto casi la mitad de la humanidad— prácticamente se ha excluido por completo en las reseñas de los medios informativos internacionales "predominantes", incluso en Estados Unidos. "Por qué casi no ha habido cobertura de esto en los medios?", cuestionó LaRouche en relación a la resolución HConRes 105. "¿Por qué se quedó Obama ahí como un piojo tonto aguantando los golpes que se le administraban sin responder? ¿Por qué se esconde Obama? ¿Por qué nomás está aguantando los golpes sin siguiera tratar de defender su honor en términos de lo que está haciendo? Obama ha quedado expuesto como un farsante".

Así que, el camino está abierto para que el Congreso actúe.

Fuentes de inteligencia de alto nivel en Washington, DC, han confirmado la evaluación del señor LaRouche sobre la magnitud y los augurios de la derrota de Obama, y señala que hay ahora un completo repudio de la política exterior y de seguridad nacional de Obama, tanto de los republicanos como de los demócratas por igual. Esto se ha venido acumulando desde hace tiempo, pero estalló finalmente en torno a la aprobación de la resolución HCR 105, como muy bien podría ocurrir con cualquier tema que involucra el interés nacional, a diferencia de la política partidista. "Hay cero confianza en el Presidente", comentó la fuente.